Sociedad Nueva jornada del juicio

Testigos coincidieron en que el cuerpo de Maradona estaba “edematizado”

El neurocirujano Leopoldo Luque declaró una vez más en el juicio y le respondió a la hija del “Diez”. Además tres testigos indicaron que el cuerpo de Diego Maradona estaba “edematizado”.

24 de Abril de 2026
El año pasado cuando se exhibió una foto del cuerpo de Maradona Archivo

El neurocirujano Leopoldo Luque volvió a declarar en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y sostuvo que, a pesar del “odio” que sentiría Gianinna Maradona hacia él, “entiende su dolor”, al tiempo que un perito, un policía y un médico emergentólogo señalaron que el cuerpo del ex jugador presentaba “edematizaciones”.

 

La audiencia comenzó casi a las 10:30 de este jueves en los Tribunales de San Isidro, donde el único acusado en asistir fue Luque junto a sus defensores Francisco Oneto, Roberto Rallín y Julio Rivas.

 

Asimismo, Gianinna Maradona se hizo presente una vez más tras comparecer durante seis horas en la audiencia anterior y tras acusar al médico de “manipular” a la familia.

 

El primer testigo fue el jefe del destacamento policial de Villa La Ñata, Lucas Farías, que explicó sus funciones y describió lo ocurrido el 25 de noviembre de 2020 en la vivienda del lote N°45 en el barrio cerrado San Andrés, localidad bonaerense de Benavídez.

 

Farías recordó que se encontró con Claudia Villafañe en la cocina-comedor de la casa y constató que el cuerpo de la víctima estaba “tapado” con un acolchado blanco y el rostro descubierto, mientras que vestía un short deportivo de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP) y una remera negra marca Puma.

 

“Cuando llegué, me recibió Julio César Coria, personal de seguridad”, rememoró, y afirmó que el cadáver presentaba “hinchazón” en la cama de dos plazas de la habitación que, según consideró, “era normal”, en tanto que “dio aviso” a la titular de la UFI N°1 de Benavídez, Laura Capra, y a los oficiales Lucas Rodrigo Borge y Mendoza.

 

“Estaban los hermanos de Maradona, Rita, por ejemplo. Fui el secretario que elaboró el acta. Identifiqué al señor Maximiliano Pomargo como asistente personal y a Luque como médico personal de Maradona”, sobre quien aclaró que “no lo conocía” ante la interrogación del juez Alberto Gaig.

 

En el dormitorio, que “era de menos dimensiones que la cocina”, había “sánguches de miga, un suero, medicamentos y una botella de agua mineral”.

 

De acuerdo a su relato, las “tibias” del oriundo de Villa de Fiorito estaban “arqueadas” y citó haber visto “baños químicos en la planta baja”, al tiempo que el paciente luego fue trasladado a la Morgue Judicial de San Fernando, donde se le practicó la autopsia.

 

Después de una hora, Farías terminó de prestar testimonio y se retiró. El fiscal Patricio Ferrari anticipó a los magistrados que iba a exhibir un video de 17 minutos de duración que documentaba el trabajo de la Policía Científica en el country.

 

La filmación mostró a los peritos tomar fotografías del cuerpo con la panza notablemente inflada y las piernas arqueadas, a la vez que se observaron cuatro sánguches de miga en un mueble junto a una botella de agua mineral, un rollo de papel higiénico e imágenes del “Diez”.

Los especialistas utilizaron un termómetro y el resultado fue de 34 grados, según se alcanza a escuchar en la filmación, mientras que el ventilador estaba prendido. También movieron a Maradona para detectar livideces.

 

El cadáver se encontraba frente a un televisor, a pocos metros de la puerta de ingreso a la habitación, y al lado de una silla negra; una de las ventanas estaba tapiada.

 

En este contexto, le tocó el turno al director de la Criminalística de la Policía Científica, Cristian Méndez, que con una cámara relevó imágenes del lugar.

 

El perito indicó que el cuerpo se Maradona presentaba una “gran prominencia e hinchazón” ante la pregunta del fiscal Cosme Iribarren y precisó un “orden relativo” en ese sector del domicilio.

 

Méndez mencionó “un hongo de espuma” en la boca del campeón del Mundo en México 1986, lo que detalló como un efecto “propio de la ascitis” (agua en el abdomen).

 

El testimonio de Pinto

El médico emergentólogo de la empresa +Vida Juan Carlos Pinto pudo comparecer tras cancelarse su testimonio el jueves 16 de abril por la sorpresiva estrategia de Luque y el martes 21 por la exposición extensa de Gianinna.

 

“Nos habían pedido que vayamos porque era la ambulancia que más cerca estaba” del domicilio del paciente, remarcó Pinto, quien reconoció haber intentado “intubar” a Maradona, “pero no pude” porque ya estaba “muerto”.

"Diego tenía una vía funcionante, traté de intubarlo, pero no pude, fue imposible, seguimos con las comprensiones cardíacas. Era un paciente con un cuello muy corto y obeso; muy edematizado, un abdomen globuloso y no respiraba. Yo lo certifiqué", explicó.

 

El profesional indicó que el cadáver presentaba "livideces" -manchas violáceas- en la espalda, “los lugares donde no está apoyado”. Un dato que brindó Pinto y llamó la atención fue entregar el certificado "precario" -de óbito- a Luque, a lo que el neurocirujano negó automáticamente con la cabeza.

 

Juan Carlos consignó haber certificado el fallecimiento de Maradona a las 12:30 “después de 45 minutos” como consecuencia de un “paro cardiorrespiratorio” y que no presentaba “actividad eléctrica”.

 

"Se hizo un monitoreo cardíaco, un RCP avanzado y en la vía aérea encontré líquido", sostuvo.

 

A continuación, recordó que Leopoldo Luque se encontraba “compungido” y “llorando” por el deceso de su paciente.

 

Luque volvió a patear el tablero

El neurocirujano pidió la palabra por cuarta vez con el objetivo de responderle a Gianinna, sobre quien recalcó que el martes afirmó que su padre tenía “lucidez”.

 

"Descartaron la posibilidad de judicializarlo porque el paciente estaba orientado en tiempo y espacio" entre el 3 y el 11 de noviembre cuando permaneció internado en la Clínica Olivos. "Diego se negaba a ir a una clínica psiquiátrica", consignó.

 

El médico "pidió disculpas" por los comentarios desafortunados hacia las hijas de Maradona y rechazó la supuesta "manipulación".

 

Asimismo, mostró conversaciones en las que la hermana menor de Dalma y Jana “prohibían que Verónica Ojeda visite a Maradona” en el sanatorio Olivos, mientras que Gianinna admitió que su padre “no tenía conocimiento de la internación domiciliaria”.

 

Acto seguido, exhibió una charla en el grupo de WhatsApp “Tigre” -integrado por los enfermeros Ricardo Almirón y Dahiana Madrid, la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical Nancy Edith Forlini y el médico clínico Pedro Di Spagna- en el que los miembros lo denominaban "cirujano".

 

"Por más que me odie, entiendo el dolor de Gianinna", manifestó el médico, que reprodujo un mensaje de voz correspondiente a Ojeda en el que la ex mujer de Diego le pedía que le realice un “análisis” para determinar si el ex jugador “era intoxicado” por Dalma y Gianinna porque presuntamente a veces “estaba bien” y después "mal".

 

Y consideró una “locura” que la familia del “Diez” piense que él “podía prever” el trágico desenlace acontecido casi un mes después del cumpleaños número 60.

 

La respuesta de los fiscales y una de las querellas

El letrado Fabián Améndola mostró una conversación entre Forlini, y la psiquiatra Agustina Cosachov en la que la coordinadora del cuidado de Maradona en Tigre sostuvo que Luque era el "médico de cabecera".

 

En la próxima audiencia, declarará el psicólogo Carlos Díaz, otro de los acusados por el presunto homicidio simple con dolo eventual de Maradona. (NA)

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