Este domingo por la tarde se conoció la noticia sobre el fallecimiento de la referente de Madres de Plaza de Mayo, Taty Almeida, a los 95 años. Su nombre completo era Lidia Estela Mercedes Miy Uranga y durante más de cinco décadas se convirtió en una referencia ineludible del movimiento de derechos humanos, impulsada por la búsqueda incansable de su hijo Alejandro Almeida, desaparecido el 17 de junio de 1975.
El vínculo con Paraná
La madre de Taty, Alicia Uranga, pertenecía a una familia muy tradicional de Paraná. Incluso, en reiteradas ocasiones Almeida llamó a Entre Ríos "su pago chico", expresando un sentido de pertenencia y afecto por la tierra de sus ancestros maternos.
El hermano de su madre, Raúl Uranga, fue gobernador de Entre Ríos durante la presidencia de Arturo Frondizi, consolidando la presencia de su familia en la historia política provincial.
El paso de Taty por instituciones paranaenses
La histórica referente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora fue entrevistada por Elonce en 2020 y 2022, en el marco de visitas a la capital entrerriana, donde brindó charlas a estudiantes e incluso reclamó por la aparición de "El Melli" Gullino Valenzuela Negro, sustraído durante la última dictadura militar.
En esas ocasiones, Almeida dejó contundentes reflexiones sobre memoria, juventud y justicia. En uno de los testimonios más emotivos, la militante por los derechos humanos destacó el valor de escuchar las historias personales y el compromiso de las nuevas generaciones: “Es muy importante que se conozcan las historias de vida con su profesión. Uno habla desde adentro, desde el sentimiento, desde las vísceras”.
Y agregó: “Tenemos una juventud maravillosa, que está demostrando que ellos son los que van a continuar cuando ya no estemos”.
La importancia de la movilización y la memoria colectiva
En esa misma línea, remarcó el impacto de las movilizaciones populares: “Lo que fue esa Plaza de Mayo que no alcanzaba la vista de ver llena, miles y miles. Ninguna marcha partidista, estaba el pueblo demostrando que tiene memoria”.
Por otro lado, en declaraciones vinculadas a un juicio histórico, la referente de derechos humanos se refirió al caso de “El Melli” y cuestionó la falta de condenas:
“Realmente en este juicio histórico es inconcebible que todavía el responsable de la desaparición del hermano de Sabrina siga como si tal cosa ejerciendo, que no ha sido juzgado. Pero la justicia llega”.
En ese contexto, subrayó la necesidad de entender el entramado de responsabilidades durante la dictadura: “Hay que tener memoria, que el 24 de marzo fue un golpe cívico-militar clerical. No sólo los militares, sino todos aquellos que colaboraron”.
Su lucha por la restitución de identidades
Almeida también marcó el contraste entre el dolor y la esperanza al mencionar la restitución de identidades: “Festejé el nieto 128. Ojalá que el mellizo también pueda conocer su verdad”.
Sobre el avance de las causas judiciales, sostuvo: “Para eso es un juicio. Si les queda algo, un mínimo de conciencia, tienen que decir de una vez por todas dónde está el mellizo y dónde están todos los nietos que aún faltan encontrar”.
Además, hizo hincapié en el rol de profesionales de la salud en los delitos investigados: “Si son médicos obstetras o parteros, ellos trajeron al mundo a esos bebés de madres que sabemos la suerte que corrieron y después se apropiaron de los chicos”.
Finalmente, diferenció con claridad dos conceptos clave en estos procesos: “Adoptar se adopta por amor, pero apropiarse es cambiarles el nombre, la fecha de nacimiento. Generalmente los apropiadores fueron los culpables de la muerte de los padres”.