REDACCIÓN ELONCE
Se jubiló mecánico de colectivos. En el taller de ERSA, ubicado en inmediaciones de calles 3 de Febrero y Churruarín, se vivió un día lleno de emociones y gratitud. Jorge Fischer, un mecánico que durante 40 años dedicó su vida a la reparación de colectivos, se despidió de sus compañeros y celebró junto a su familia su larga carrera.
Hoy, después de cuatro décadas, Fischer se jubiló y recibió el homenaje de aquellos que lo acompañaron durante su jornada laboral. “Gracias a Dios, volví al galpón donde me inicié. Hace 20 años estábamos acá, y el destino me trajo nuevamente a donde vine el primer día a trabajar, en 1986”, expresó con emoción el ahora ex empleado de ERSA.
A lo largo de su carrera, Jorge pasó por diversas empresas antes de llegar a ERSA, donde dejó una huella imborrable. Con una sonrisa, recordó los primeros años de su carrera, cuando la ciudad era muy diferente y los colectivos llegaban hasta Las Tunas. “La ciudad era otra, en esos tiempos los colectivos iban hasta allí, y hoy en día, mirá hasta dónde llegaron”, señaló.
El oficio que marcó su vida
El trabajo de mecánico no fue solo una profesión para Jorge, sino una verdadera vocación. “Los fierros fueron mi vida. Es algo que siento desde chico, cuando nací en el campo rodeado de tractores y cosechadoras”, recordó.
No es extraño entonces que haya dedicado su vida a la mecánica de colectivos, un oficio que fue su pasión durante más de cuatro décadas. Incluso, durante los primeros años, Jorge recorría la costa del Uruguay con su familia, que lo acompañaba mientras trabajaba. “Salíamos a asentar los colectivos los fines de semana, dormíamos arriba del colectivo. Todas son muy buenas anécdotas, siempre hubo compañerismo”, comentó.
Además de su amor por la mecánica, Fischer se destacó por su espíritu solidario y su deseo de enseñar lo que había aprendido. “Siempre traté de enseñar a los nuevos lo que aprendí, porque la mecánica tiene muchos secretos”, expresó. Sin duda, su legado no solo queda en las reparaciones, sino también en las enseñanzas que dejó a quienes pasaron por su lado durante todos estos años.
Planes para la jubilación: un nuevo capítulo
Ahora que Jorge cierra este capítulo de su vida, sus planes para el futuro son sencillos, pero muy queridos. “Voy a descansar, estar en familia, pero voy a seguir trabajando en el campo hasta que la salud me dé. Me gusta manejar cosechadoras y tractores. Allá no se usa reloj, es otra vida”, explicó. Si bien se despide de su rutina laboral en el taller, sigue con ganas de disfrutar de su tiempo libre a su manera, con la tranquilidad que le brinda el trabajo campestre.
Aunque se jubila, Jorge aseguró que no se olvidará de su querido taller. “Voy a seguir viniendo, a tomar unos mates con los compañeros, claro que sí. No los voy a dejar”, afirmó. A pesar de los problemas de salud que ha enfrentado, Jorge se muestra agradecido por la oportunidad de seguir trabajando hasta el último minuto.
Con esta emotiva despedida, no solo se cierra una etapa en la vida de Jorge, sino que también se celebra su dedicación y esfuerzo a lo largo de cuatro décadas. “Medio Paraná me conoce por este rubro. Muy agradecido con todos”, concluyó.