Pero la mitad de estos árboles pertenecen solamente a 277
especies, precisan los autores de esta investigación publicada en
la revista estadounidense Science fechada el viernes.
Más de un centenar de expertos de 88 instituciones en el mundo
contribuyeron a hacer 1.170 inventarios que permitieron cubrir el
total de la selva y responder a cuestiones clave sobre la
diversidad amazónica.
La gran extensión de la cuenca del Amazonas, que equivale a 49
estados estadounidenses juntos, y las dificultades del terreno
habían impedido hasta ahora un censo de los árboles de la
Amazonía, que abarca zonas de Brasil, Perú, Colombia y la Guyana y
Surinam.
Esta falta de información elemental sobre la población forestal
amazónica y del resto de la flora impedía el trabajo de los
científicos y sus esfuerzos de conservación, explican los autores
del proyecto.
"A causa de esto, los mayores pozos de dióxido de carbono
tropical del planeta eran un agujero negro para los ecologistas y
conservadores que no podían saber qué especies de árboles tenían
un mayor riesgo de desaparecer", explica Nigel Pitman, científico
del Field Museum, el Museo de Historia Natural de Chicago, uno de
los autores de este inventario forestal.
"A partir de ahora las especies más comunes de árboles en la
Amazonía son identificadas y cuantificadas", revela Hans ter
Steege, investigador del Centro Naturalis Biodiversity en los
Países Bajos, y autor de éste trabajo. "Estas informaciones son
muy útiles para realizar investigaciones suplementarias y para los
que toman decisiones políticas".
Según los científicos, las especies más corrientes, denominadas
"hiperdominantes" no constituyen más que un 1,4% de todas las
especies de árboles en la Amazonía.
Según el modelo matemático utilizado en esta investigación, la
Amazonía cuenta con 6.000 especies de árboles raros de los que hay
menos de mil individuos los que califican para ser considerados
como en peligro de extinción por la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza (IUCN).
AFP-NA