REDACCIÓN ELONCE
Robaron una moto en Paraná mientras su propietario observaba el partido amistoso que disputó la Selección argentina frente a Islandia, en la antesala del Mundial 2026. El hecho ocurrió en calle Blas Parera al 600, donde Daniel Jaurena había dejado estacionada su Honda Wave 110 de color rojo frente a la vivienda de su pareja.
Según relató la víctima en diálogo con Elonce, había llegado al lugar para compartir la cena y seguir el encuentro futbolístico junto a familiares. Sin embargo, cerca de las 22, cuando todavía se desarrollaba el primer tiempo del partido, advirtió que el vehículo ya no se encontraba donde lo había dejado.
“Fui a la casa de mi pareja, para ver el partido de Argentina y a comer algo. Tipo 22.15, mi cuñado llega, y ve que no está la moto afuera", contó a Elonce y agregó que la había dejado "sin linga. Fue medio descuidado de mi parte, pero uno está confiado y piensa que nunca le va a pasar”, expresó.
Las cámaras registraron el robo
Tras descubrir el faltante, Jaurena salió inmediatamente a buscar el vehículo por las inmediaciones, aunque sin resultados positivos. Luego decidió comunicarse con el servicio de emergencias para iniciar las actuaciones correspondientes.
“Salí antes de que termine el primer tiempo del partido y ya no estaba. Inmediatamente llamé al 911 y la Policía llegó bastante rápido. Fueron muy amables los muchachos y me llevaron a la Comisaría Cuarta para hacer la denuncia”, recordó.
Las cámaras de seguridad de la zona registraron el momento exacto en que el delincuente se llevó la motocicleta. En las imágenes se observa a una persona acercarse al rodado y retirarlo en cuestión de segundos. El vehículo sustraído es una Honda Wave 110 modelo 2024, de color rojo, que el damnificado había adquirido en noviembre de 2024.
Sin pistas firmes sobre el autor
Las grabaciones permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el ladrón luego de concretar el robo. No obstante, hasta el momento no se logró identificarlo debido a que utilizaba casco al momento del hecho. “Según me decían los chicos de la Policía, agarró por calle Brown y Churruarín y después ahí le perdieron el rastro. Quizás por esa zona puede estar”, comentó Jaurena sobre la información que recibió durante las primeras horas de la investigación.
Respecto a la posibilidad de reconocer al responsable, señaló que las imágenes no aportan demasiados elementos. “Tiene casco la persona que realizó el robo, así que lamentablemente, no se puede advertir quién es”, indicó a Elonce.
Ante la falta de novedades concretas, la víctima decidió difundir los datos de la motocicleta para intentar obtener información de vecinos o personas que puedan haberla visto circulando por distintos sectores de la ciudad.
Un vehículo fundamental para trabajar
Jaurena explicó que la motocicleta no solo era su principal medio de transporte, sino también una herramienta indispensable para desarrollar sus tareas laborales diarias. “La uso para trabajar, obviamente, y para la vida cotidiana. Trabajo en una verdulería y muchas veces, hago envíos, me encargo de los repartos”, afirmó a Elonce.
La pérdida del vehículo implica una complicación inmediata para cumplir con sus obligaciones laborales y movilizarse por la ciudad. Mientras espera avances en la investigación, deberá trasladarse a pie. “Todavía no hemos cobrado y ahora, me tengo que manejar caminando”, lamentó el trabajador, visiblemente afectado por la situación.
El seguro y el pedido de colaboración
Otro de los aspectos que agrava el perjuicio económico, es que la motocicleta no contaba con cobertura contra robo al momento del hecho. Si bien el vehículo estaba asegurado, la póliza vigente solo contemplaba daños a terceros. “Hasta hace un par de meses tenía cobertura contra robo, pero por una cuestión económica la dejé de pagar y empecé a contratar uno más económico”, explicó a Elonce.
En ese contexto, cualquier posibilidad de recuperar la motocicleta depende ahora de la investigación policial o de la colaboración de vecinos que puedan aportar datos sobre su paradero. La patente del vehículo es A23 ILG, información que la víctima decidió difundir públicamente.
La noche que había comenzado con la expectativa de ver a la Selección argentina terminó de manera muy distinta para Jaurena. Tras realizar la denuncia policial, regresó a su domicilio sin poder continuar disfrutando del encuentro deportivo. “Ya me fui a la comisaría, hice la denuncia y después me volví a mi casa. Fue un sinsabor muy grande”, resumió.
Mientras tanto, espera que las imágenes de las cámaras y los datos aportados por testigos permitan recuperar una herramienta esencial para su trabajo y su vida diaria.