La expulsión de Lucas Martínez Quarta en el Superclásico entre Boca y River marcó el inicio del encuentro en La Bombonera. A los nueve minutos del primer tiempo, el defensor del Millonario recibió la tarjeta roja después de una revisión del VAR por una infracción sobre Miguel Merentiel, quien avanzaba hacia el arco en una ocasión manifiesta de gol.
La jugada comenzó con un pase en profundidad de Santiago Ascacibar para Merentiel. El delantero de Boca logró superar la línea defensiva y se encaminaba hacia el área cuando Martínez Quarta lo sujetó y terminó derribándolo, lo que provocó la intervención arbitral.
El árbitro Nicolás Ramírez revisó la acción mediante el sistema de videoarbitraje y resolvió expulsar al zaguero de River. De esta manera, el equipo dirigido por Leonardo Ponzio quedó con diez futbolistas cuando apenas se habían disputado nueve minutos del partido.
Ponzio tuvo que modificar el equipo tras la expulsión
La tarjeta roja obligó al entrenador de River a realizar una modificación temprana para reorganizar la defensa y evitar quedar expuesto ante los ataques del conjunto local.
Ponzio decidió retirar a Lucas Beltrán y disponer el ingreso de Lautaro Rivero. Con ese cambio, el Millonario sacrificó a su único centrodelantero titular para recuperar un futbolista en la última línea.
La decisión modificó el planteo inicial de River, que había comenzado el Superclásico con la intención de conseguir un resultado favorable para sostener sus aspiraciones de clasificarse a la Copa Libertadores 2027.
Los antecedentes de Martínez Quarta en River
Según informó TyC Sports, esta fue la quinta expulsión de Lucas Martínez Quarta con la camiseta de River y la segunda durante 2026.
Entre sus antecedentes aparecen una expulsión frente a Aldosivi en 2018, otra contra Inter en el Mundial de Clubes y una durante la visita a Estudiantes en septiembre de 2025.
La más reciente había ocurrido en abril de este año, durante el empate ante Blooming por la Copa Sudamericana. Ahora, el defensor sumó una nueva tarjeta roja en un partido de máxima rivalidad, que condicionó a River desde los primeros minutos.