Un contingente de las Fuerzas Armadas argentinas concluyó una misión de asistencia humanitaria en Quibdó, departamento colombiano del Chocó, Colombia, donde trabajó desde el 19 de agosto para asistir a las comunidades afectadas por un terremoto.
Durante el despliegue, los militares argentinos realizaron tareas de potabilización y distribución de agua, preparación de alimentos, atención sanitaria, logística, comunicaciones y comando y control. Las acciones fueron coordinadas con el Ejército Nacional de Colombia, Defensa Civil, autoridades locales y organizaciones humanitarias.
La operación se desarrolló en un escenario marcado por dificultades geográficas, logísticas y de seguridad. Según se informó, el personal debió mantener una evaluación permanente de la situación y coordinar los desplazamientos con las autoridades colombianas para garantizar la seguridad de los equipos y de quienes participaban de la asistencia.
Trabajo conjunto en una zona de condiciones complejas
La misión contó con el acompañamiento de la XV Brigada del Ejército Nacional de Colombia y de organismos locales. La coordinación permitió acercar recursos y asistencia a distintas comunidades afectadas.
El despliegue también exigió que el personal argentino cumpliera múltiples funciones. Además de sus tareas militares específicas, participaron médicos, especialistas en comunicaciones, responsables logísticos, cocineros y otros integrantes destinados a sostener diariamente la operación.
La asistencia estuvo especialmente orientada a garantizar necesidades básicas después del desastre, entre ellas el acceso al agua potable, los alimentos y la atención médica.
Potabilizaron cerca de 250.000 litros de agua
De acuerdo con el balance de la misión, el contingente argentino logró potabilizar cerca de 250.000 litros de agua y distribuir más de 40.000 sachets entre las personas damnificadas.
Además, se prepararon diariamente entre 500 y 600 raciones de alimentos, destinadas a las comunidades afectadas por el terremoto.
El personal sanitario efectuó cerca de 200 prestaciones médicas durante el operativo. Un dato destacado es que alrededor del 70% de las consultas fueron realizadas a niños.
Más allá de las cifras, desde las Fuerzas Armadas destacaron el vínculo que se estableció con las familias colombianas durante las jornadas de asistencia y el trabajo compartido con los organismos locales.
Los integrantes de la misión acompañaron a familias que necesitaban agua, alimentos y atención sanitaria, en jornadas extensas y bajo condiciones climáticas y logísticas exigentes.
La experiencia también dejó como saldo la cooperación entre los efectivos argentinos y colombianos, junto con el intercambio profesional generado durante las tareas de emergencia.
Una vez completada la asistencia prevista, el personal y los medios desplegados regresaron a la Argentina, poniendo fin a la presencia operativa en Colombia.
Desde las Fuerzas Armadas resaltaron que la misión permitió emplear capacidades militares en tareas humanitarias y brindar una respuesta concreta a poblaciones afectadas por una emergencia.