REDACCIÓN ELONCE
Suma de Voluntades convocó en Paraná a expertos, autoridades judiciales y referentes de la sociedad civil a un conversatorio centrado en narcotráfico, infancia y seguridad ciudadana.
“Es un tema que nos preocupa, nos ocupa y, además, esta era una charla necesaria y urgente”, afirmó Anabella Albornoz, referente de la organización.
La doctora María Eloisa Quintero, quien ha trabajado en varios países latinoamericanos, explicó: “Cuando uno analiza el narcotráfico como parte del crimen organizado, tiene que estar consciente de que es solo uno de los negocios ilícitos que afectan a la sociedad”.
Quintero destacó la complejidad del fenómeno: “El crimen organizado involucra al sector público, al privado y a actores ilícitos tradicionales. Cuando se combina con pobreza y vulnerabilidad, impacta de manera devastadora sobre niños, mujeres y familias en situación de riesgo”.
La charla contó también con la presencia del juez Pablo Barbirotto y del fiscal José Candioti, quienes resaltaron la necesidad de políticas articuladas y sostenidas: “La problemática no es solo de seguridad pública; afecta todo el tejido social y genera violaciones de derechos humanos”, subrayó Quintero.
La mirada de la iglesia y la prevención comunitaria
El padre Horacio Correa abordó cómo el narcotráfico afecta a los jóvenes: “Muchos chicos están en el narcomenudeo porque les da plata fácil y pertenencia. Pero en el fondo son los primeros en caer, porque los usan y luego los descartan”.
Correa enfatizó la importancia de la prevención desde la familia y la comunidad: “Tenemos que hablar con nuestros hijos, sobrinos y nietos sobre lo que significa involucrarse en esto. Destruye vidas y familias, y quienes manejan estas estructuras solo buscan ganar dinero”.
El panel coincidió en que los debates deben transformarse en acciones concretas: “Hay que generar mesas de trabajo y sentarse a conversar con el Estado, la academia, la iglesia y la sociedad civil para definir estrategias claras de prevención”, destacó Quintero.
Acción conjunta y corresponsabilidad social
El conversatorio resaltó además los aspectos legales del reclutamiento de menores en el narcotráfico.
Quintero concluyó: “La corresponsabilidad social implica que todos tenemos algo para aportar, desde la academia hasta la parroquia”.
El padre Correa cerró con un mensaje contundente: “El narcotráfico, un camino de fácil ingreso, pero de terrible y trágica salida. Muchas veces agarran la mula o al soldadito. Entonces es un tema para tener sobre la mesa para pensar la prevención. Más allá de lo legal, hay que plantearnos qué sucede en lo cultural”.