Productores yerbateros de Misiones realizarán una protesta con tractores y camiones en Puerto Iguazú en el marco de la visita del presidente Javier Milei, quien participará del cierre de la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF).
Los manifestantes marcharán por las rutas nacionales 14 y 101 para exigir al Gobierno Nacional que restituya al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) las facultades de regulación de precios y control que le fueron retiradas a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/23.
El sector primario denuncia un severo quebranto económico provocado por la desregulación, ya que actualmente perciben entre 250 y 300 pesos por kilo de hoja verde, mientras que los costos de producción alcanzan los 500 pesos.
Referentes de la actividad señalaron que los insumos y servicios esenciales, como la cosecha y el combustible, sufrieron incrementos exponenciales durante el último año, lo que paralizó las tareas de fertilización y mantenimiento en los cultivos, afectando directamente los niveles de producción.
Asimismo, dirigentes de las asociaciones yerbateras advierten que la falta de regulación concentró la toma de decisiones en manos de un pequeño grupo de industrias procesadoras, debilitando la posición de los pequeños productores y cosecheros.
Durante la jornada de protesta, los agricultores buscarán aproximarse al hotel donde se desarrollará el evento para entregar un escrito con sus reclamos y solicitar una instancia de diálogo directo con las autoridades nacionales.
"Estamos a la deriva"
El dirigente yerbatero Jorge Skripczuk explicó el quebranto de los chacareros con números. Sostuvo que a fines de 2023 “el kilo de hoja verde puesta en secadero tenía un valor de 210 pesos. Por ese entonces al cosechero se le pagaba 15.000 pesos por tonelada, otros 11.000 pesos se abonaba por corresponsabilidad gremial (aportes de los trabajadores) y teníamos un gasoil que valía 380 pesos el litro. Ahora el valor de la yerba oscila entre 250 y 300 pesos, pero el costo de la cosecha se elevó a 79.000 por tonelada, la corresponsabilidad pasó a 44.000 pesos y el gasoil se compra a 2.300 pesos por litro”.
Skripczuk, de Impulso Yerbatero, destacó que el INYM “tuvo aciertos y errores pero funcionaba. Hoy estamos a la deriva los productores". Sostuvo que los bajos precios de la materia prima ya se siente en los yerbales. “No se está fertilizando y tampoco haciendo limpieza. Ya hay una baja en la producción”, aseguró.
Por su parte, el presidente de la Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte, Julio Petterson, afirmó que “el decreto 70/23 de Milei fue nuestro certificado de defunción” e hizo un llamado para que también los votantes de Mieli se expresen. “Si lo votaste, con más razón tenés que venir, porque lo hiciste para que te mejore la vida y no para que te la arruine; y si no lo votaste, sumate porque este modelo nos está haciendo mucho daño”, afirmó.
Sostuvo que el proceso de desregulación de la economía yerbatera debilitó la posición de los pequeños yerbateros y los cosecheros, considerados los eslabones más débiles de la cadena productiva. “Hoy tres industrias manejan más del 50 por ciento de la yerba mate canchada. Son tres personas deciden qué precio pagar la hoja verde y no les importa si te alcanza para el plato de comida de tu familia”, se quejó.
Petterson dijo que la manifestación del viernes es “para mostrar el enojo, el descontento y la necesidad del tarefero y del productor, que son los más perjudicados con este modelo. Trataremos de acercarnos hasta el lugar donde estará Milei. Queremos creer que, si viene a Misiones, tendrá un minuto para atender a los productores yerbateros, que tendrá la hombría y valentía de escucharnos y dialogar para que podamos explicarle la situación que se está viviendo”, se esperanzó el dirigente.
“Vamos a marchar con los tractores hasta donde nos dejen porque seguro habrá cordón de seguridad y demás. Veremos hasta dónde nos dejan llegar, allí nos apostaremos y continuaremos con el reclamo. La idea era presentar un escrito al Presidente pero lo vemos difícil”, sostuvo Petterson, que fue director del INYM.