La persistente sequía y la ola de calor que afectaron al sur de Entre Ríos durante las últimas semanas generaron una fuerte preocupación entre los productores agropecuarios, debido a la caída de los rindes de los cultivos de maíz y soja. Así lo señaló un informe de la Federación Agraria Argentina (FAA) de Entre Ríos, que advirtió además sobre el aumento del riesgo de incendios en zonas rurales.
Según detallaron productores federados, la ausencia prolongada de precipitaciones provocó un marcado estrés hídrico en los cultivos, con pérdidas que comenzaron a consolidarse incluso antes de finalizar el ciclo productivo. Si bien durante el último fin de semana se registraron lluvias que oscilaron entre los 20 y 50 milímetros, el alivio fue limitado y de corta duración, ya que las altas temperaturas posteriores profundizaron nuevamente el escenario de sequía en los departamentos del sur provincial.
Desde Gualeguaychú, el productor Demetrio Melchiori calificó la situación como “alarmante”. “Esperábamos maíces de primera con rindes estimados en 7.500 kilos, pero producto de las altas temperaturas podrían terminar rindiendo alrededor de 5.500. La ola de calor y la falta de lluvias arrebató el cultivo, que seguramente será cosechado de manera anticipada. Entiendo que en pocos días vamos a entrar con las máquinas”, explicó.
En relación a los maíces de segunda, Melchiori indicó que “por fortuna se pudieron sembrar sin problemas, con el pequeño aliciente de las últimas lluvias”. Sin embargo, advirtió que el panorama para la soja también es complejo. “La siembra se realizó bien, pero las plantas presentan escaso desarrollo, tanto las de primera como las de segunda, y comienzan a aparecer trips y arañuelas, típicos de períodos de sequía”, detalló.
Un panorama delicado en varios departamentos
Por su parte, Marcelo Fumaneri, productor del departamento Gualeguay, sostuvo que “el panorama en la mayor parte del departamento es delicado”. “Zonas como Aldea Asunción, General Galarza, Mansilla y Gualeguay muestran una fuerte caída en los rindes de maíz en pocos días, al igual que la soja. Aunque llueva, las pérdidas en varios lotes ya están marcadas”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el escenario cambió de manera abrupta en pocas semanas. “Hace poco se pensaba que los maíces iban a estar al tope de la producción, pero hoy los productores se conforman con que rindan la mitad de lo esperado”, señaló, reflejando la incertidumbre que atraviesa al sector.
En el departamento Islas del Ibicuy, la situación presenta matices. Los campos bajos y semibajos bañados por cursos de agua, como los ubicados en la zona de Paranacito, se mantienen en mejores condiciones en cuanto a la pastura, salvo los albardones. No obstante, en los campos restantes ya se registran inconvenientes productivos asociados a la falta de humedad.
El peligro latente de los incendios rurales
El informe de la Federación Agraria también alertó sobre el riesgo de incendios, que se materializó días atrás en la zona rural de Costa Uruguay Sur. Antes de las lluvias del fin de semana, productores y bomberos debieron trabajar intensamente para sofocar focos ígneos en dos campos de 60 y 30 hectáreas, caracterizados por montes bajos y pajonales.
Con el uso de implementos agrícolas, fue necesario incluso cortar alambrados para pasar el disco y evitar que el fuego avanzara hacia campos limpios. Al respecto, Oreste Fiorini, productor y referente de la filial Gualeguaychú de la FAA, relató que en un campo cercano “las llamas consumieron entre 60 y 70 hectáreas con mucho monte, atravesaron un camino vecinal y avanzaron sobre otras treinta hectáreas, también con abundante vegetación, como espinillos, chilca y pasto seco”.
“El riesgo era algo que veíamos venir y finalmente ocurrió. Para evitar que el fuego se propague tuvimos que hacer contrafuego y pasar el disco, lo que implicó cortar alambrados para poder ingresar con la maquinaria”, explicó.
Finalmente, Fiorini destacó que las últimas lluvias, que dejaron alrededor de 48 milímetros en la zona, “trajeron un poco de alivio”, aunque advirtió que “con tormentas que pasaron de largo en los días siguientes, la situación volvió a tornarse, al menos, preocupante” para el campo entrerriano.