Cristiano Ronaldo volvió a ser determinante para Portugal en el Mundial 2026. El capitán convirtió el gol del empate parcial desde el punto penal y abrió el camino para la agónica victoria por 2-1 sobre Croacia, en un intenso encuentro disputado en el BMO Field de Toronto por los dieciseisavos de final. Con el triunfo, el seleccionado luso aseguró su clasificación a los octavos de final, donde se medirá con España en uno de los cruces más atractivos del certamen.
El partido tuvo todos los ingredientes de una definición mundialista: goles, polémicas, intervenciones del VAR y un desenlace que se resolvió en el extenso tiempo de descuento. Además, el encuentro tuvo un valor simbólico por enfrentar a dos referentes históricos del fútbol mundial como Cristiano Ronaldo y Luka Modrić, quienes transitan la recta final de sus carreras y podrían estar disputando su última Copa del Mundo.
Croacia golpeó primero y complicó el panorama portugués gracias a un gol de Ivan Perišić, que adelantó al conjunto balcánico y obligó a Portugal a asumir el protagonismo en busca de la igualdad.
Cristiano respondió desde los doce pasos
La reacción portuguesa encontró premio a los 67 minutos, cuando el árbitro sancionó un penal favorable a los lusos. Cristiano Ronaldo se hizo cargo de la ejecución y, con la tranquilidad que lo caracteriza, venció al arquero croata para establecer el 1-1.
El tanto significó un nuevo capítulo en la extensa historia del máximo goleador portugués, que volvió a aparecer en un momento decisivo para mantener con vida a su selección en el certamen.
Sin embargo, su participación terminó diez minutos antes del final. El entrenador decidió reemplazarlo a los 80 minutos y las cámaras captaron el evidente fastidio del delantero, que abandonó el campo sin ocultar su descontento por la sustitución.
Gonçalo Ramos selló la clasificación
Cuando el partido parecía encaminarse hacia el tiempo suplementario, Portugal encontró el gol de la victoria en el tercer minuto de los diez adicionados por el árbitro.
Rafael Leão envió un centro preciso al área y Gonçalo Ramos se elevó por encima de la defensa croata para conectar un certero cabezazo que decretó el 2-1 y desató el festejo del conjunto dirigido por Roberto Martínez.
Pero la emoción todavía guardaba un capítulo más. En el minuto 90+12, Joško Gvardiol marcó el que parecía ser el empate de Croacia tras un centro al área, aunque la acción fue revisada por el VAR.
El VAR tuvo la última palabra
La tecnología detectó que un roce previo de Igor Matanović había dejado a Gvardiol en posición adelantada, por lo que el árbitro anuló el tanto tras varios minutos de revisión.
No fue la única intervención del VAR durante la noche, ya que anteriormente también había invalidado un gol de Petar Sučić, igualmente por posición adelantada.
Antes del desenlace definitivo, Croacia estuvo muy cerca del empate con un remate de Mateo Kovačić que se estrelló en el palo, mientras que el arquero Diogo Costa respondió con una doble atajada determinante para sostener la ventaja portuguesa.
Finalmente, tras una prolongada adición que se extendió hasta el minuto 90+18, el árbitro señaló el final del encuentro y confirmó la clasificación de Portugal, que ahora afrontará un exigente duelo frente a España en los octavos de final del Mundial 2026.