REDACCIÓN ELONCE
La nulidad del testamento de Rosa Mabel Bin es el centro de un nuevo capítulo judicial de un prolongado conflicto familiar que comenzó en 2017. Lorena Montiel, sobrina de la mujer fallecida, promovió un incidente para que se deje sin efecto el testamento público firmado el 25 de agosto de aquel año, al sostener que su tía no se encontraba en condiciones psíquicas de comprender plenamente un acto de esa trascendencia.
Elonce accedió a la presentación judicial, promovida por los abogados Leonardo Schonfeld y Guillermo Mulet en representación de Montiel dentro del expediente sucesorio. La demanda cuestiona el testamento y los legados otorgados a diferentes familiares y personas allegadas a Rosa Mabel Bin, y solicita además una medida de no innovar para impedir que, mientras se resuelve el planteo, se disponga de los bienes que integran la sucesión.
El argumento central de la presentación es que existen informes médicos y forenses anteriores al 25 de agosto de 2017 que, según la parte demandante, acreditarían un significativo deterioro cognitivo de Rosa Mabel Bin. Esa afirmación deberá ser evaluada por la Justicia junto con las demás pruebas y con la respuesta de quienes fueron demandados en el incidente.
Del supuesto secuestro al conflicto por la herencia
La historia judicial se remonta a agosto de 2017, cuando se abrió una investigación penal por una denuncia sobre una presunta privación ilegítima de la libertad de Rosa Mabel Bin, que tenía entonces 83 años. La investigación alcanzó a su hermana, María Elida Bin, y a Lorena Montiel.
Según consta en el escrito presentado ahora en el sucesorio, la hipótesis investigada entonces indicaba que la mujer habría permanecido contra su voluntad en un domicilio de Paraná y que durante ese período habría firmado un poder general de administración y disposición en favor de Montiel.
Aquella investigación penal, sin embargo, no desembocó en un juicio. De acuerdo con la documentación citada por la parte demandante, el expediente terminó con el sobreseimiento dictado el 19 de abril de 2023 por la jueza de Garantías María Gabriela Tepsich.
Qué sostiene ahora Lorena Montiel
Montiel plantea una lectura completamente diferente de aquellos acontecimientos. Asegura que su tía había llegado a Paraná porque necesitaba asistencia y que estuvo al cuidado de ella, de su madre y de una cuidadora.
“Me denunciaron en 2017 por el secuestro de una tía”, recordó Montiel en declaraciones a Elonce. Según su relato, familiares de Rosa Mabel Bin (de apellidos Bin y Marcilli) concurrieron previamente al domicilio donde se encontraba la mujer y, posteriormente, se inició la denuncia penal.
Montiel sostuvo que durante aquella investigación llegaron a atribuirle situaciones de maltrato y sometimiento que, afirmó, nunca ocurrieron. “Gracias a Dios se pudo comprobar que todo fue mentira”, manifestó, vinculando esa afirmación con el posterior sobreseimiento dispuesto en la causa.
Los informes médicos que fundamentan el planteo
Uno de los elementos centrales del nuevo incidente es un informe fechado el 4 de agosto de 2017, apenas 21 días antes del testamento cuya validez se cuestiona.
Según transcribe la presentación, una psicóloga del Departamento Médico Forense indicó que Rosa Mabel Bin estaba parcialmente orientada respecto de su persona, pero no en tiempo ni espacio, y que su estado de lucidez se encontraba afectado. El documento también describió una disminución de distintas funciones psíquicas superiores y manifestó la existencia de deterioro cognitivo.
La presentación judicial sostiene, además, que para ese momento existía un diagnóstico compatible con enfermedad de Alzheimer. Sobre esa base, los abogados de Montiel argumentan que la mujer no habría contado con las facultades necesarias para expresar una voluntad testamentaria válida.
Un testamento firmado 21 días después
El testamento cuestionado fue otorgado mediante escritura pública el 25 de agosto de 2017 en Nogoyá. De acuerdo con el planteo de nulidad, ocurrió pocas semanas después de que Rosa Mabel Bin regresara a esa ciudad.
Los abogados invocaron el artículo 2467, inciso C, del Código Civil y Comercial de la Nación, que contempla la nulidad de un testamento cuando hubiese sido otorgado por una persona privada de razón al momento de testar.
El escrito también controvierte la apreciación de la escribana que intervino en el acto, quien dejó asentado que, a su juicio, la testadora se encontraba en pleno goce de sus facultades intelectuales. La demandante sostiene que esa valoración debe ser confrontada con las evaluaciones médicas y forenses incorporadas como prueba.
Qué tendrá que determinar la Justicia
La existencia de un diagnóstico o de deterioro cognitivo previo constituye uno de los principales elementos ofrecidos por Montiel, aunque será el tribunal el que deberá establecer si esa condición afectaba concretamente la capacidad de Rosa Mabel Bin para comprender y expresar su voluntad al momento exacto de otorgar el testamento.
Ese punto será clave. La presentación de la demandante sostiene categóricamente que la mujer no estaba en condiciones de testar; sin embargo, esa conclusión forma parte de la pretensión planteada ante la Justicia y todavía deberá ser analizada en el proceso, con intervención de las demás partes.
Entre las pruebas ofrecidas figuran informes médicos, una evaluación del Departamento Médico Forense, documentación policial, antecedentes de la investigación penal de 2017, el propio testamento y documentación destinada a acreditar los vínculos familiares.
La denuncia que antecedió al testamento
Otro de los argumentos utilizados por la parte demandante es la secuencia temporal de los acontecimientos. La denuncia por la supuesta privación ilegítima de la libertad fue formalizada el 3 de agosto de 2017. Al día siguiente se produjo una evaluación del estado de salud de Rosa Mabel Bin y posteriormente la mujer regresó a Nogoyá.
El testamento fue realizado el 25 de agosto.
Los abogados de Montiel sostienen en su escrito que esa sucesión de hechos debe investigarse en conjunto y plantean que la denuncia penal habría servido para apartarla a ella y a su madre de Rosa Mabel Bin antes de la firma del documento sucesorio. Esa es una acusación de la parte demandante y no un hecho establecido judicialmente.
Montiel apunta contra familiares de su tía
En diálogo con Elonce, Montiel cuestionó directamente a familiares de apellidos Bin y Marcilli que resultaron alcanzados por el incidente de nulidad y aseguró que detrás del conflicto existieron intereses patrimoniales.
“Mi tía fue diagnosticada con demencia senil, es decir que no podía ni vivir sola ni firmar papeles”, afirmó. También sostuvo que después de la denuncia que se realizó en su contra perdió la posibilidad de volver a mantener contacto con Rosa Mabel.
“A mí me culparon de robo y sin embargo yo nunca le hice firmar nada”, manifestó. Montiel insiste en que el proceso que ahora impulsa no tiene únicamente una motivación económica, sino que pretende modificar la versión pública que, según entiende, quedó instalada durante aquellos años.
“Esto no se trata de dinero sino de dignidad”
Montiel relató que uno de los aspectos que más la afectaron fue no haber podido volver a encontrarse con su tía antes de su muerte. También recordó que su propia madre falleció sin poder despedirse de su hermana.
“Nunca fui a juicio porque no había pruebas y mi mamá falleció sin poder ver ni despedirse de su hermana”, expresó.
Y resumió el sentido que atribuye al nuevo proceso judicial con una frase: “Esto no se trata de dinero sino de dignidad porque me quitaron la oportunidad de despedirme de mi segunda mamá”.
Solicitaron que no se disponga de los bienes
Además de pedir la nulidad del testamento y los legados, los representantes legales de Montiel solicitaron una medida de no innovar.
La finalidad, según explicaron en la presentación, es impedir que quienes aparecen como herederos o legatarios en el testamento realicen operaciones sobre los bienes de la sucesión mientras se encuentra pendiente la decisión judicial.
La defensa de Montiel sostiene que, si prospera el planteo de nulidad, su representada tendría vocación hereditaria. Por eso argumenta que cualquier disposición de los bienes antes de una sentencia podría afectar los derechos que reclama.
Un nuevo capítulo de una disputa iniciada en 2017
El incidente abre así otra etapa de un expediente familiar y patrimonial que tiene como antecedente directo aquella causa penal iniciada en 2017.
En esa oportunidad se investigó a Montiel por la supuesta privación ilegítima de la libertad de su tía y el caso terminó con su sobreseimiento años después. Ahora es ella quien recurrió a la Justicia para cuestionar el instrumento mediante el cual Rosa Mabel Bin dispuso de su patrimonio.
La discusión judicial deberá resolver una cuestión concreta: si Rosa Mabel Bin poseía capacidad suficiente para otorgar válidamente el testamento del 25 de agosto de 2017. Las afirmaciones sobre presuntas maniobras de familiares, influencia sobre la mujer o irregularidades en la confección del documento forman parte de la posición de la demandante y deberán ser probadas durante el proceso antes de que puedan considerarse hechos establecidos.