Haciendo Comunidad Una experiencia de fe e inclusión en Paraná

Personas con discapacidad peregrinaron hasta el Santuario de La Loma: "La iglesia es para todos"

Integrantes del Centro de Día Don Uva caminaron tres kilómetros hasta el Santuario de Schoenstatt, en Paraná. Fue la primera peregrinación organizada por la institución y estuvo acompañada de oraciones, cantos y momentos de emoción, según contaron a Elonce.

16 de Octubre de 2026
Emotiva peregrinación. Elonce.

REDACCIÓN ELONCE

En el marco de la 44ª Peregrinación de los Pueblos, integrantes del Centro de Día Don Uva, institución que acompaña a personas con discapacidad, realizaron este viernes una caminata de tres kilómetros hasta el Santuario de Schoenstatt, conocido como Santuario de La Loma, en Paraná. La actividad constituyó la primera peregrinación organizada por la institución y reunió a participantes, educadores y referentes religiosos en una jornada de fe e inclusión.

 

La iniciativa se desarrolló mientras miles de fieles se preparaban para recorrer los 90 kilómetros que unen Hasenkamp con Paraná. Desde la institución decidieron sumarse a esta manifestación religiosa mediante una propuesta adaptada a las posibilidades de quienes asisten al centro de día.

En diálogo con Elonce, Santiago Maranzana, coordinador general de la obra Don Uva, y la hermana Laura, integrante de la Congregación Siervas de la Divina Providencia, compartieron detalles de la experiencia y destacaron la alegría con la que los participantes vivieron el recorrido.

Una peregrinación para compartir la fe

 

“Estamos acompañando la actividad de nuestra Iglesia, de nuestra arquidiócesis. Hoy peregrinan nuestros hermanos, hacen la peregrinación de Hasenkamp a Paraná y, como familia de la Iglesia, también quisimos estar nosotros”, explicó Maranzana.

El coordinador detalló que el grupo partió desde las instalaciones de la institución, ubicadas a unos tres kilómetros del santuario, y trasladó una imagen de Nuestra Señora de la Divina Providencia.

“Los peregrinos de Hasenkamp la van a hacer con Nuestra Señora de Schoenstatt. Nosotros lo hacemos con Nuestra Señora de la Divina Providencia, pero es Nuestra Señora. Así que venimos a apoyar, a pedir y a traer todo nuestro corazón a la Virgen para que ella siga haciendo su obra en nosotros”, expresó.

 

Maranzana destacó que la experiencia había tenido un profundo significado para quienes integran la institución y adelantó la intención de repetirla.

“Es la primera vez, la primera de las que vendrán, porque la verdad que resultó una tarea espiritual muy linda, muy fuerte hacia el interior del centro de día, lo cual nos impulsa, por supuesto, a sostener esto y a ir por más”, manifestó.

 

“Sentimos lo mismo, unirnos como hermanos”

 

Consultado sobre qué buscaban transmitir a las personas con discapacidad mediante esta actividad, Maranzana hizo hincapié en la importancia de compartir experiencias y fortalecer los vínculos.

“Las personas con discapacidad y nosotros, que teóricamente no tenemos discapacidad, sentimos lo mismo, que es unirnos como hermanos primero, como gran familia”, señaló.

 

En ese sentido, explicó que la peregrinación permitió compartir valores y celebrar la vida en comunidad.

“Unirnos en esto, en celebrar que queremos ser buenos, que queremos hacer el bien y que estamos para algo más en esta vida”, agregó.

 

Tres kilómetros de oraciones, cantos y alegría

 

Por su parte, la hermana Laura, de la Congregación Siervas de la Divina Providencia, explicó que la jornada comenzó con una oración en las instalaciones del centro de día y de la escuela que también forma parte de la obra.

“Iniciamos con una oración a la salida del centro de día y de la escuela también que tenemos en la obra Don Uva. Arrancamos con la bendición de María, de Nuestra Señora de la Divina Providencia”, relató.

 

Durante los tres kilómetros, los participantes compartieron distintos momentos de espiritualidad y acompañamiento.

 

“Después comenzamos, como toda peregrinación, con oraciones, con cantos, animando a los chicos y poniendo nuestras intenciones también en las manos y en el corazón de María para que llegue de esta manera a Jesús”, explicó.

La religiosa destacó especialmente la emoción de quienes participaron por primera vez de una actividad de estas características.

 

“Contentos. Estaban muy emocionados porque, al ser la primera vez, era una novedad también para ellos. Se les notaba la alegría, el entusiasmo, y cada uno, según sus posibilidades, iba cantando, rezando con nosotros”, expresó.

 

“La Iglesia es para todos”

 

Uno de los mensajes centrales de la jornada estuvo vinculado con la inclusión y la posibilidad de que todas las personas participen de las manifestaciones religiosas.

 

“La Iglesia es para todos y toda persona tiene el deseo en el corazón de encontrarse con Dios”, sostuvo la hermana Laura.

Asimismo, remarcó la importancia de generar oportunidades para que las personas con discapacidad puedan vivir estas experiencias.

 

“Hay que ofrecer espacios para que todos tengan ese encuentro, que sí se dé”, afirmó.

 

La religiosa también manifestó la satisfacción de los acompañantes por haber compartido la caminata. “Estaban ellos y nosotros también nos ponemos muy contentos de poder ser parte de esto”, expresó.

 

Una experiencia que buscarán repetir

 

Desde la obra Don Uva valoraron la participación de las personas que integran el centro de día y el acompañamiento de quienes colaboraron con la organización de la peregrinación.

El Centro de día Don Uva realizó una peregrinación al Santuario La Loma

Maranzana señaló que la institución cuenta con diferentes espacios dedicados al trabajo con personas con discapacidad y aprovechó la oportunidad para invitar a la comunidad a conocer sus actividades.

 

“Invitamos a conocer nuestra obra, a todo el que le interese el trabajo con discapacidad. Somos varias instituciones, así que el que quiera venir a visitarnos, los esperamos con los brazos abiertos”, concluyó.

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