REDACCIÓN ELONCE
Bajo el lema “Virgen del Carmen, ayúdanos a ser Peregrinos de la Esperanza”, partió este lunes la XVIII Peregrinación Paraná – Nogoyá con la finalidad de honrar a María y peregrinar a la Basílica Santuario de la Virgen del Carmen en Nogoyá.
Elonce rescató el testimonio de algunos de los feligreses que emprendieron el recorrido movilizados por la fe, las promesas y los agradecimientos. La muestra de fe comenzó en la ermita de Nuestra Señora del Rosario, en San Benito, y culminará el miércoles en la Basílica de Nogoyá, con motivo de los festejos patronales en honor al a Virgen del Carmen.
Se trata de una peregrinación sin cánticos ni rezos en voz alta. Esta muestra de fe nació de parte del sacerdote Jorge Fontana, quien realizó la primera peregrinación uniendo este trayecto junto a un reducido número de acompañantes. Ellos fueron quienes delinearon el recorrido, las paradas, las estadías y todo lo que se debía tener en cuenta para ampliar la invitación a los fieles.
Promesas, salud y agradecimientos
Entre los caminantes predominaban las expresiones de gratitud y las peticiones por la salud de familiares y seres queridos. "Es un agradecimiento. Es mi primera vez y estaba muy ansioso por vivir esta experiencia", contó uno de los participantes.
Otra peregrina explicó que decidió caminar "por mi familia" y confesó que la experiencia le genera "mucha alegría", aunque también una profunda emoción.
Una joven que realiza la caminata junto a su pareja señaló que el objetivo es "pedir y agradecer por la familia, los amigos y muchas otras intenciones". "Se pide y se agradece al mismo tiempo", resumió.
Muchos participan por primera vez
Una característica que se repitió entre los testimonios fue la presencia de numerosos peregrinos debutantes. "Es mi primera vez. Camino para agradecer y pedir mucha salud para mi hijo, mi sobrino y toda mi familia", expresó otra participante.
También dos hermanas coincidieron en que decidieron realizar el recorrido para agradecer y pedir especialmente por la salud. "Este año tengo una intención especial, además de agradecer por el trabajo y la familia", comentó una de ellas.
Frío, niebla y un operativo especial
Las bajas temperaturas y la intensa niebla marcaron el inicio de la peregrinación. Los participantes partieron con ropa térmica, camperas rompeviento y distintos elementos para protegerse del frío y de la humedad del camino. "Tenemos hasta bolsas en los pies para protegernos del rocío", explicó una peregrina.
La visibilidad reducida, de aproximadamente 200 metros, obligó a reforzar las medidas de seguridad sobre la Ruta Nacional 12.
Durante todo el recorrido, los fieles son acompañados por efectivos policiales, ambulancias y personal encargado de ordenar el tránsito para prevenir accidentes.
El recorrido hasta Nogoyá
Como es habitual, habrá diversos descansos. El primero será en el Monasterio Nuestra Señora del Paraná, de Aldea María Luisa, al mediodía. Luego los participantes seguirán su marcha, con diversas paradas en el camino.
Al llegar a la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Crespo, se celebrará la Santa Misa, y los peregrinos pernoctarán en la ciudad, alojándose en hogares de familias voluntarias.
En la segunda jornada continuarán la marcha hasta llegar al anochecer a la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, de Hernández, donde pasarán la noche. La reanudación será para llegar en horas de la tarde a la Basílica de Nuestra Señora del Carmen en Nogoyá, y participar de la fiesta patronal de la ciudad.