REDACCIÓN ELONCE
La Parroquia La Piedad volvió a llevar adelante una recorrida solidaria por distintos puntos de Paraná para acercar raciones de comida caliente a personas en situación de vulnerabilidad durante la noche de este martes. La actividad se realizó en conjunto con voluntarios y organizaciones sociales que, semana a semana, trabajan para asistir a quienes más lo necesitan en el marco de las bajas temperaturas.
Durante la jornada, el sacerdote Horacio Correa acompañó el operativo y dialogó con Elonce sobre la importancia de fortalecer el trabajo comunitario y coordinar esfuerzos entre las distintas instituciones que brindan ayuda.
“Vine a acompañarlos y a encontrarme con un montón de gente que nos encontramos en la calle. Si uno realmente puede y siente el llamado para colaborar, estamos diciendo desde el decanato ‘ayuden a los que están ayudando’. No se corten solos. Hay que ayudar a los que están ayudando”, expresó.
Una red solidaria que crece en Paraná
El sacerdote destacó que la asistencia no depende de una sola institución, sino del trabajo conjunto de numerosas personas y organizaciones que articulan esfuerzos para llegar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad.
“Es toda una red de contención, que es un privilegio tenerla en Paraná que está ayudando a un montón de gente”, remarcó.
Además, explicó que cada vez son más las personas que se acercan en busca de un plato de comida. “Vienen jóvenes que llegaban de Anacleto Medina, de calle España al final. Están viniendo de muchos lados a buscar la comida”, señaló.
Cómo colaborar con la iniciativa
Correa también invitó a quienes deseen sumarse a hacerlo dentro de la estructura solidaria ya existente, para potenciar el alcance de la ayuda y evitar esfuerzos aislados.
“Hay una organización y está bueno ayudar. Si se quieren sumar, los martes con la ONG Un Cielo Nuevo, en calle Italia y Paraguay, donde están pelando las papas y cebollas, se cocina y después hay un equipo que pone los vehículos”, explicó.
La propuesta busca garantizar que las raciones lleguen a distintos sectores de la ciudad mediante recorridos nocturnos organizados, especialmente durante los meses de invierno, cuando las bajas temperaturas incrementan la demanda de asistencia entre las personas que viven en la calle o atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.