La nueva Circunvalación de Paraná permitirá completar una conexión vial esperada durante décadas, con el objetivo de agilizar los accesos, mejorar la vinculación con el Parque Industrial y evitar que buena parte del tránsito pesado deba circular por calles y avenidas interiores. El proyecto contempla 2.800 metros de pavimento por mano y vinculará la Ruta Nacional 12 con la avenida Circunvalación.
Uno de los principales cambios estará relacionado con los camiones que actualmente ingresan o atraviesan la capital entrerriana utilizando arterias urbanas. Muchas de esas calles no fueron diseñadas para soportar de manera permanente el peso y la frecuencia de vehículos de gran porte, situación que acelera el deterioro del pavimento y obliga a realizar tareas de mantenimiento y reparación con mayor frecuencia.
Con la finalización de la conexión, el tránsito pesado contará con un corredor específico para evitar buena parte de esos recorridos urbanos. La medida permitirá ordenar la circulación, reducir los tiempos de traslado y disminuir progresivamente el impacto de los camiones sobre la trama vial, además de generar mejores condiciones de seguridad para quienes transitan diariamente por la ciudad.
Una conexión esperada durante más de tres décadas
La intendenta Rosario Romero destacó la relevancia de completar la infraestructura y sostuvo que se trató de una decisión vinculada al crecimiento y la conectividad de Paraná. “Tomamos una decisión que la ciudad merecía hace más de 30 años: finalizar la obra que completa la Circunvalación. Es una infraestructura estratégica para Paraná, porque va a mejorar la conectividad, ordenar el tránsito y generar nuevas posibilidades de desarrollo para la ciudad”, afirmó.
El proyecto contempla la construcción de una avenida con dos carriles por sentido a lo largo de los 2.800 metros de extensión. La traza permitirá vincular directamente la Ruta Nacional 12 con la actual avenida Circunvalación y facilitará especialmente el movimiento de quienes tengan como destino el Parque Industrial o necesiten continuar viaje sin ingresar al interior de la capital entrerriana.
La nueva avenida tendrá una velocidad máxima permitida de 60 kilómetros por hora y contará con semaforización, señalización y diferentes elementos destinados a garantizar la seguridad vial. Los trabajos también incluyen la ejecución de desagües pluviales y adecuaciones sobre las calles que tendrán conexión con el nuevo corredor.
Menos camiones dentro de la ciudad
El desvío del tránsito pesado aparece como uno de los beneficios centrales de la obra. El paso cotidiano de camiones incrementa las exigencias sobre el pavimento urbano y favorece la aparición de baches, hundimientos, deformaciones y otros deterioros, especialmente en sectores que originalmente no fueron proyectados para soportar ese tipo de circulación.
Al concentrar esos vehículos sobre una infraestructura preparada específicamente para recibirlos, se buscará prolongar la vida útil de las calles interiores. Esto permitirá disminuir las intervenciones relacionadas directamente con el paso de camiones y destinar los recursos municipales de mantenimiento vial a otros sectores de la ciudad.
El cambio también impactará sobre la circulación cotidiana. Al reducirse la cantidad de vehículos pesados en determinadas arterias, se prevé una convivencia más ordenada entre automóviles, motocicletas, transporte público, ciclistas y peatones. A su vez, los transportistas podrán realizar recorridos más directos hacia puntos estratégicos sin necesidad de atravesar diferentes sectores urbanos.
Mejor acceso al Parque Industrial
La nueva Circunvalación de Paraná tendrá especial importancia para el movimiento relacionado con el Parque Industrial. La conexión permitirá que camiones vinculados con las empresas radicadas en ese sector accedan de manera más directa desde la Ruta Nacional 12, reduciendo trayectos por calles interiores y los tiempos necesarios para ingresar o retirarse de la ciudad.
La infraestructura también tendrá una incidencia que excederá el ámbito estrictamente urbano. Según se destacó desde el Municipio, la obra permitirá mejorar la vinculación con el Túnel Subfluvial y con los corredores que conectan la capital entrerriana con otras localidades de Entre Ríos y con el corredor bioceánico del Mercosur.
De esta manera, el proyecto combinará dos objetivos: mejorar la movilidad dentro de Paraná y fortalecer su conectividad regional. La reducción de recorridos innecesarios para el transporte de cargas favorecerá además la actividad logística y productiva vinculada con la ciudad.
Menos desgaste y menores costos de mantenimiento
Otro de los efectos esperados será una reducción gradual de los costos asociados al mantenimiento de la trama vial. La circulación permanente de vehículos pesados acelera el deterioro de las calles y obliga a efectuar reparaciones que podrían disminuir una vez que los camiones utilicen mayoritariamente el nuevo corredor.
La finalización de la Circunvalación permitirá, de esta forma, contar con una infraestructura específicamente diseñada para soportar el tránsito pesado y, paralelamente, preservar las arterias interiores. El beneficio alcanzará tanto a quienes circulan habitualmente por la ciudad como al transporte productivo y a los recursos destinados a mantener las calles.
Con los 2.800 metros de nueva traza, Paraná avanzará hacia la conclusión de una conexión proyectada desde hace más de tres décadas. Menos camiones dentro del entramado urbano, recorridos más directos y menor desgaste del pavimento aparecen como los principales cambios que se esperan una vez que la nueva infraestructura quede habilitada.