REDACCIÓN ELONCE
La muerte de Ángel, un niño de 4 años en Comodoro Rivadavia, generó conmoción y abrió fuertes cuestionamientos a la Justicia, luego de que se conociera que la madre tenía antecedentes por maltrato y había perdido la tenencia de otro hijo antes de recuperar la custodia del menor. El caso se encuentra en plena investigación y con pericias en curso.
El niño, de cuatro años, falleció durante la madrugada del domingo de Pascuas en el Hospital Regional, tras haber sido trasladado desde la vivienda de su madre en estado crítico. Había ingresado horas antes, alrededor de las 8.35, luego de sufrir una descompensación.
En un primer momento, los médicos indicaron que se trataba de un paro cardiorrespiratorio sin signos externos de violencia. Sin embargo, el informe preliminar de la autopsia reveló que el menor presentaba lesiones internas en la cabeza, lo que modificó el enfoque de la causa.
Investigación judicial y antecedentes
El fiscal Facundo Oribones imputó a la madre y a su pareja en el marco de la causa, aunque ambos permanecen en libertad mientras avanzan las pericias que permitirán determinar responsabilidades.
Además, se solicitó información a autoridades de otras provincias donde la mujer habría residido, con el objetivo de reunir antecedentes sobre denuncias previas vinculadas a situaciones de violencia o maltrato.
El caso tomó mayor relevancia al conocerse que la Justicia de familia había dispuesto meses atrás la restitución del niño a su madre biológica, en el marco de un proceso de revinculación, a pesar de los antecedentes existentes.
La disputa por la tenencia
Hasta ese momento, el menor vivía con su padre, Luis López, y con Lorena Andrade, quien lo había cuidado desde pequeño. Según el entorno familiar, la madre biológica se había ausentado poco tiempo después del nacimiento y regresó recientemente a la provincia.
El 4 de noviembre pasado, el Juzgado de Familia a cargo de Juan Pablo Pérez ordenó iniciar el proceso de revinculación que culminó con el traslado del niño al domicilio materno.
Desde ese momento, familiares denunciaron que comenzaron situaciones conflictivas. Incluso se difundieron videos donde el menor expresaba su rechazo a dejar el hogar donde vivía.
El día de la tragedia
El domingo de Pascuas, alrededor de las 7 de la mañana, el niño sufrió una descompensación severa. Según el jefe de Pediatría del hospital, fue hallado sin signos vitales y trasladado de urgencia, donde lograron reanimarlo, aunque nunca recuperó la respiración autónoma.
El cuadro clínico derivó en una muerte cerebral que finalmente provocó su fallecimiento cerca de la medianoche.
Testimonios incorporados a la causa señalaron posibles situaciones de abandono y violencia en el entorno donde residía el menor, lo que ahora es analizado por los investigadores.
Sospechas y reclamo de justicia
Las sospechas también alcanzan a la pareja de la madre, mencionada en declaraciones como posible responsable de malos tratos.
El caso generó cuestionamientos a los organismos de protección de la niñez, que habían intervenido previamente en la situación familiar.
El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, calificó el hecho como “tremendo” y sostuvo que se investigará si existieron fallas en la actuación estatal.
Movilización y tensión social
En paralelo, el clima en la ciudad se mantuvo tenso. En las últimas horas se registró un cruce entre el padre del niño y la madre en sede judicial, que debió ser intervenido por la Policía.
Además, se conoció que la madre y su pareja abandonaron su domicilio por temor a represalias, aunque permanecen bajo control judicial.
Familiares, vecinos y allegados convocaron a una movilización frente a la Ciudad Judicial para reclamar justicia y exigir explicaciones por lo ocurrido, publicó Clarín.
En medio del dolor, el padre reiteró su reclamo: “Yo le pedí a mi hijo en vida y me lo entregaron muerto”. La causa continúa en etapa investigativa, a la espera de los resultados definitivos de las pericias que permitan esclarecer las circunstancias del fallecimiento.