El rescate de una nena en Nepal sorprendió este sábado a los equipos de emergencia que trabajan contrarreloj entre los escombros dejados por la devastadora crecida. La pequeña, de seis años, fue encontrada con vida después de permanecer unas 60 horas atrapada en Timure, una de las localidades más castigadas del norte del país.
El hallazgo se produjo cuando disminuían las posibilidades de localizar sobrevivientes. Los rescatistas debieron retirar manualmente piedras, maderas, chapas y fragmentos de construcciones hasta acceder al pequeño espacio donde la menor había permanecido desde el miércoles.
Las imágenes difundidas por la Policía Armada de Nepal mostraron cuando los agentes consiguieron retirarla de una zona cubierta por barro y restos de viviendas. En un primer momento parecía inconsciente, pero fue asistida y trasladada hasta un puesto de seguridad. Registros posteriores la mostraron consciente, abrigada y comiendo.
Una de las zonas más golpeadas
Timure se encuentra cerca de la frontera con China y quedó entre las áreas más afectadas por la crecida en la cuenca del Bhote Koshi. La fuerza del agua destruyó viviendas, comercios, rutas, puentes y otras infraestructuras.
La magnitud del desastre mantiene movilizados a miles de militares, policías y miembros de la Policía Armada. También se desplegaron helicópteros para alcanzar comunidades que quedaron aisladas luego de la destrucción de caminos.
Más de 7.500 personas habían sido rescatadas desde el comienzo de la emergencia. Sin embargo, los operativos continuaban ante la enorme cantidad de personas cuyo paradero todavía se desconocía.
Miles de personas permanecen desaparecidas
Las autoridades nepalíes informaron la recuperación de 675 cuerpos, mientras que China reportó otros siete fallecidos en el Tíbet. De acuerdo con esos balances, la cifra conjunta de víctimas fatales ascendió a 682.
En Nepal, además, 2.418 personas permanecían incomunicadas o desaparecidas, entre ellas 589 extranjeros y 933 trabajadores vinculados con proyectos hidroeléctricos. Del lado chino, las autoridades buscaban a otras 554 personas.
La emergencia también provocó dificultades en las morgues debido a la cantidad de víctimas recuperadas. En algunos distritos comenzaron a tomarse muestras genéticas antes de sepultar cuerpos que todavía no habían podido ser identificados.
Nepal habilitó la asistencia internacional
Ante la dimensión de la catástrofe, el gobierno nepalí modificó su posición inicial y permitió el ingreso de equipos internacionales especializados para colaborar con las tareas de emergencia.
Entre los trabajos considerados prioritarios aparecen los rescates en túneles, las labores forenses y la identificación de víctimas mediante pruebas de ADN, mientras continúan los rastrillajes en las regiones más afectadas.
En ese escenario, el rescate de la nena de seis años se transformó en uno de los pocos hallazgos con vida de las últimas horas. Después de permanecer 60 horas bajo los escombros, la pequeña fue encontrada mientras miles de rescatistas continúan buscando sobrevivientes entre barro, rocas y construcciones destruidas.