La supervisora Norma Schmidt finalizó su trayectoria en el sistema educativo tras 32 años de trabajo y fue homenajeada en la Escuela Intendente Juan Carlos Esparza, en Paraná, donde eligió realizar su despedida.
El acto reunió a docentes, directivos y colegas que acompañaron a la supervisora en el cierre de su carrera, en una jornada cargada de emoción y reconocimiento. La actividad incluyó el tradicional izamiento de la bandera, una instancia simbólica dentro de la vida institucional de las escuelas.
Durante el encuentro, Schmidt expresó a Elonce su sorpresa por el homenaje preparado. “Solamente había pedido este espacio para hacer el arribo de bandera y cerrar una etapa muy importante de mi vida”, señaló.
Un homenaje inesperado
La supervisora contó que no esperaba el reconocimiento organizado por sus colegas y destacó el acompañamiento recibido en ese momento.
“La verdad que tampoco me esperaba esto. Mis colegas, los directivos de escuela y los docentes prepararon todo este agasajo”, expresó a Elonce.
En ese sentido, remarcó el valor del tiempo que le dedicaron en medio de sus responsabilidades. “Sé que no tienen tiempo para tanto porque las escuelas demandan muchísimo, y aun así dejaron sus actividades para acompañarme”, sostuvo.
Además, sintetizó su emoción con una frase que repitió durante la jornada: “No puedo decir más que gracias”.
Más de tres décadas en la educación
A lo largo de su carrera, la supervisora desarrolló su tarea en distintos roles dentro del sistema educativo, con una fuerte presencia en la ruralidad.
“Comencé en escuelas rurales, pasé por direcciones de escuela y luego llegué a la supervisión”, explicó a Elonce al repasar su trayectoria.
Schmidt destacó especialmente esa etapa: “Soy muy defensora de las escuelas rurales, las amo. Estuve 20 años trabajando allí como docente y directora”.
Ese recorrido marcó gran parte de su identidad profesional y fue uno de los aspectos que recordó durante su despedida.
Un cierre con emoción
El acto en la Escuela Esparza tuvo un significado especial para la supervisora, ya que fue el lugar elegido para cerrar su carrera.
“Tenía que elegir una escuela para hacer este cierre, y esta tiene un significado muy importante para mí”, señaló.
Durante la jornada también participó del último izamiento de la bandera como parte de su despedida. “Es mi forma de cerrar este ciclo, es algo propio de nuestra carrera docente”, explicó.
Una nueva etapa
Tras su jubilación, la supervisora indicó que comenzará una nueva etapa enfocada en su vida personal y familiar.
“Me retiro feliz y agradecida. Ahora quiero descansar, disfrutar de mi casa, de mis hijos y de las cosas que fui postergando”, expresó a Elonce.