Tras un show de aproximadamente una hora y media en el escenario de la Fiesta del Mate, donde hubo una sinergia importante, entre ella y el público, contestó preguntas con su simpatía y espontaneidad de siempre, supo Elonce.
Recordó con mucho cariño “al público de Paraná que nunca falla” y rememoró aquella primera vez que se presentó en Paraná, que fue el 7 de noviembre de 1997. “Ese año hicimos con mi hermana, entre enero y febrero, más de 60 presentaciones”, resaltó.
Y respecto a la actualidad, destacó: “Creo que ha sido un verano muy bueno, la gente tiene ganas de salir, de sacarse la ‘mufa de encima, para decirlo de alguna manera; de disfrutar de un encuentro musical. En todos lados nos ha ido súper bien”, afirmó. Y agregó que en los lugares donde ya ha ido otras veces “no me termino de sorprender, es como la primera vez. El amor a primera vista se renueva y eso está buenísimo. Lo disfruto mucho, mucho”.
“Después de la pandemia, con los chicos (su grupo) con los que hemos realizado un trabajo interno porque fue duro para nosotros. Nos dimos cuenta que cuando nos propusimos hacer algo, y poner lo mejor de nosotros, nos salió bien” destacó agregando que “tengo un equipo hermoso”, dijo además a Elonce.
De la misma manera, enfatizó: “A cada show lo vivimos como el último, cómo único. Viendo la realidad de tanta gente, que es dura, ha habido personas que se han ido. Y decimos, si hay un momento para ser feliz, hagámoslo, porque si no nos vamos a pasar la vida entristecidos: el escenario es uno de esos momentos”.
Al ser consultada por Elonce, qué siente al ver que la gente la sigue, que la vino a ver público de todos lados, aseveró: “La permanencia es un fenómeno difícil de explicar. Creo que tiene que ver con un reconocimiento mutuo, con un respeto mutuo con mi público, creo que ellos nunca me fallaron pero yo tampoco nunca les fallé. Nos encontramos en la música, en un lugar donde no hay grietas”.
Y confió que en un recital, cantando ‘Cuando llegue el alba’, “había un señor mayor, al lado de su nietito y lloraba escuchando la zamba. Y yo pensaba ‘qué le pasará a este hombre por la cabeza, con esta letra. Para mí, esa zamba se resignificó con esta situación que hemos vivido y que seguimos viviendo”.
“El folklore es mi base, uno no pierde la esencia. Hoy hay otros ritmos, la cumbia, por ejemplo, que para mí es uno de los ritmos más representativos de mi provincia por lo que sucedió con Los Palmeras y otros tantos artistas de la cumbia. Y la cumbia no deja de ser folclore latinoamericano. Y me dije ‘por qué no empezar a componer y si no me sale una zamba y me sale otra cosa, salir y mostrarlo. Eso no significa que yo desprecie o deje de lado mi carrera, mis comienzos”.
La primera vez que se presentó en Paraná fue el 7 de noviembre de 1997. “Ese año hicimos con mi hermana, entre enero y febrero, más de 60 presentaciones”, rememoró.
“Tengo una ventaja muy grande, que es haber recorrido este país, pueblito por pueblito y haber estado con la gente, que eso es algo que no se olvida, así lo vive la gente. Y como desventaja, pasa el tiempo y uno con los años tiene otra forma de comunicarse y decir. Y el aprendizaje tiene que ser constante”.
Adelantó que estará en abril en Israel donde hará tres conciertos. “Probablemente se sumen músicos de allá. Me quedaría hasta fines de abril por allá si el contexto mundial lo permite. Y después probablemente me vean en la pantalla de televisión”.
Elonce.