REDACCIÓN ELONCE
El nombre de Lautaro Etienot empieza a resonar con cada vez más fuerza en el futsal de Paraná. Capitán, referente y pieza clave de Atlético Neuquen, el jugador se prepara para disputar el torneo provincial clasificatorio al Nacional de Clubes, en un contexto donde la disciplina atraviesa una etapa de fuerte crecimiento en la región. En diálogo con el programa, dejó definiciones sobre su presente, el equipo y sus aspiraciones personales.
Desde lo cotidiano, el compromiso ya marca la pauta. “Ya arrancamos mañana temprano con la concentración. Un poquito molesto por el horario de concentración, muy temprano”, expresó entre risas, dejando ver el esfuerzo que implica sostener una rutina exigente incluso dentro del amateurismo. Sin embargo, rápidamente marcó el enfoque del grupo: “Siempre tratamos de profesionalizarnos lo más posible dentro de lo que es el amateurismo”.
Ese camino hacia una mayor seriedad en la preparación no es casual. Según explicó, el club viene consolidando un proyecto deportivo sostenido desde hace algunos años. “Arrancamos un proyecto muy sólido desde 2022. Te diría, prácticamente han cambiado técnicos, pero siempre la base se sostiene”, destacó, remarcando la importancia de la continuidad como pilar del crecimiento.
Un club en expansión y una ciudad que eleva la vara
El crecimiento del futsal en Paraná es uno de los ejes centrales que atraviesan el presente de Lautaro Etienot. No solo en términos competitivos, sino también estructurales. La aparición de escenarios como el Parque Berduc representa un salto de calidad que los propios protagonistas valoran. “Uno entra hoy a las instalaciones del Parque Berduc y se siente en un estadio mundialista de futsal”, afirmó.
A nivel local, la exigencia también se incrementa. Etienot describió un contexto competitivo intenso, donde cada detalle cuenta: “Acá entre nosotros la vara está muy alta de competencia y cuando salimos notamos que allá aún más”. Esa comparación constante impulsa a los equipos a superarse y a sostener un ritmo de evolución permanente.
En paralelo, el desarrollo de las categorías formativas es otro indicador clave. “Ya se empiezan a ver más chicas. Las formativas del futsal masculino, lo mismo: ya chicos de tres a cinco años que ponen la pelota abajo de la suela”, explicó, evidenciando cómo el deporte se arraiga desde edades tempranas y gana terreno frente al fútbol tradicional.
La identidad Neuquén y la competencia interna
Dentro de ese contexto, Atlético Neuquen se posiciona como uno de los clubes más fuertes de la ciudad. Con varias líneas compitiendo en distintas categorías, la institución ha logrado consolidar una identidad propia. “Tenemos tres categorías en Primera”, señaló Etienot, destacando la amplitud del proyecto.
Lejos de generar conflictos, la convivencia entre equipos potencia la competitividad. “Neuquen es una guerra”, definió gráficamente, dejando en claro que los enfrentamientos internos se viven con la misma intensidad que cualquier otro partido. Esa dinámica, lejos de debilitar, fortalece el nivel general.
Además, el sentido de pertenencia sigue siendo un valor fundamental. “No dejamos de entender que somos de la misma institución”, explicó, subrayando que, más allá de la competencia, el objetivo colectivo sigue siendo el crecimiento del club en su conjunto.
Madurez, liderazgo y superación personal
En lo individual, la carrera de Lautaro Etienot también está marcada por un proceso de evolución personal. El propio jugador reconoció haber atravesado momentos complejos, especialmente en sus primeros viajes. “Yo solía tener muchos ataques de ansiedad, vivía muy muy pasado de rosca”, confesó.
Ese punto de quiebre le permitió replantear su relación con el deporte. “No sabemos cuántos más puede haber”, reflexionó sobre las oportunidades, en una frase que resume su cambio de mentalidad. Hoy, su enfoque es claro: “Trato de disfrutarlo".
Como capitán, esa experiencia se traduce en liderazgo dentro del grupo. “Son oportunidades únicas, no sabemos cuántas quedan”, transmite a sus compañeros, buscando que el equipo mantenga la intensidad pero sin perder de vista el disfrute.
El sueño de la selección y la brecha profesional
A pesar de su presente consolidado, Lautaro Etienot no oculta sus ambiciones. Su gran objetivo es claro y directo: “Creo que el sueño está en una preselección argentina. Yo apuesto ciegamente a eso”. Sin embargo, también reconoce las dificultades: “El jugador de Paraná es mucho menos visto que el de otros lugares”.
La experiencia de enfrentar a equipos de mayor estructura profesional también dejó enseñanzas. Tras medirse con Boca en futsal AFA, el contraste fue evidente. “Estos chicos viven para eso. Tienen un psicólogo, un nutricionista, un kinesiólogo”, relató, marcando la diferencia con el contexto local.
Esa brecha no desmotiva, sino que impulsa. El desafío es acortar distancias desde el esfuerzo y la convicción. Mientras tanto, el calendario inmediato ya está en marcha, con el torneo provincial como próximo objetivo y la ilusión intacta de llegar a lo más alto. “Esperemos vernos el lunes en la final, si Dios quiere”, cerró.