Las Termas de Copahue se posicionaron como uno de los destinos más singulares del turismo argentino, al combinar naturaleza, salud y paisajes imponentes en plena cordillera neuquina. El complejo termal se encuentra en el noroeste de la provincia de Neuquén, a unos 400 kilómetros de la capital provincial, en un entorno dominado por el volcán Copahue, uno de los volcanes activos del país.
El lugar se destacó no solo por su belleza natural, sino también por su perfil sanitario y terapéutico. Se trata de termas naturales de origen volcánico, cuyas formaciones milenarias ya eran utilizadas por los pueblos originarios mapuches y tehuelches, quienes advirtieron tempranamente sus propiedades curativas. Con el paso del tiempo y el aval científico, el sitio comenzó a desarrollarse como un centro termal orientado tanto al tratamiento de dolencias como al bienestar general.
Las aguas y barros de Copahue son reconocidos por sus beneficios en afecciones respiratorias, problemas óseos, musculares y enfermedades de la piel. Uno de los espacios más emblemáticos es la denominada “Laguna de los Chanchos”, un piletón de fango natural donde los visitantes se cubren con barro terapéutico, lo dejan secar al sol y luego realizan un enjuague con agua termal. El circuito se completa con piletones de distintas temperaturas, algas verdes para hidratación de la piel y sectores que no están habilitados al público debido a que alcanzan temperaturas cercanas a los 80 grados.
Además del circuito termal, el complejo cuenta con un spa que ofrece hidromasajes, tratamientos de cuidado corporal y propuestas vinculadas al bienestar integral. Antes de iniciar las actividades, los visitantes acceden a consultas médicas previas, donde se define el circuito más adecuado según cada necesidad, ya sea por una dolencia específica o simplemente por relax.
La temporada de termas suele comenzar entre octubre y noviembre y se extiende hasta marzo, dependiendo de las condiciones climáticas y las nevadas. Durante el invierno, el área queda cubierta de nieve y las instalaciones permanecen cerradas, lo que refuerza su carácter estacional. Sin embargo, la región mantiene atractivo durante todo el año gracias a las actividades invernales y al paisaje cordillerano.
Muy cerca de las termas se encuentra la localidad de Caviahue, un pequeño pueblo de montaña que ofrece opciones de alojamiento, gastronomía y servicios turísticos. La zona invita a disfrutar de comidas típicas de montaña y a realizar actividades complementarias como trekking, cabalgatas y recorridos por lagos cercanos. Uno de los senderos más visitados es el que permite acercarse al volcán Copahue, con un nivel de dificultad accesible para familias.
El destino también se caracteriza por su perfil de conservación ambiental. Se trata de un área natural protegida, sin grandes edificios ni desarrollos urbanos masivos, lo que permite mantener una estética de aldea de montaña y un contacto directo con la naturaleza.