El inicio de la campaña agrícola encuentra al campo provincial con sensaciones encontradas. Mientras algunos cultivos cerraron el año con resultados por encima de la media, el clima genera incertidumbre de cara a los próximos meses y condiciona las perspectivas productivas de las cosechas en Entre Ríos.
El diagnóstico fue planteado por Juan Diego Etchevehere, director del distrito provincial de la Sociedad Rural Argentina, quien habló con Elonce y trazó un balance del presente del sector. Según indicó, el trigo dejó números destacados, pero la falta de precipitaciones pone en riesgo la evolución de la soja y de parte de la actividad ganadera.
Trigo con cifras históricas y maíz con buen arranque
Etchevehere explicó que la campaña fina superó las expectativas. “Fue una de las más importantes a nivel histórico, con más de 750 mil hectáreas sembradas, un 20% más de superficie y rendimientos por encima del promedio”, detalló, al tiempo que remarcó el impacto económico que eso genera en el interior.
Respecto al maíz temprano, sostuvo que las primeras proyecciones también son favorables. “Se esperan muy buenos rindes en la costa del Paraná y en departamentos como Diamante. Va a redondear una cosecha entre las más importantes a nivel provincial”, señaló.
Esos resultados aportan alivio en el comienzo del año, aunque el panorama cambia cuando se analiza el estado hídrico de los suelos.
La sequía, el principal factor de riesgo
El dirigente advirtió que gran parte del territorio atraviesa un escenario complejo. “El 70% de la provincia está afectado por una sequía severa. Eso compromete la soja de primera y la soja de segunda, que están en etapas claves”, afirmó.
La falta de reservas también impacta en la ganadería, especialmente en los verdeos de invierno que se siembran a fines del verano. “Al no tener humedad en los perfiles, se complica la implantación de pasturas. Tanto la agricultura como la ganadería están muy pendientes de lo que pase con el clima”, agregó.
Presión impositiva y perspectivas económicas
Más allá de lo climático, el referente rural también se refirió al frente económico. “Seguimos teniendo una presión tributaria muy alta. Las retenciones son un impuesto distorsivo que debería eliminarse”, expresó, y sostuvo que una reducción de esa carga podría dinamizar la actividad en toda la cadena productiva.
En cuanto al futuro, consideró que el escenario podría mejorar si se combinan buenas condiciones climáticas con mayor apertura comercial. “Si logramos acuerdos internacionales y menor presión impositiva, podemos transitar un período de crecimiento, empleo y reinversión”, evaluó.
Mientras tanto, el sector mantiene la cautela y sigue de cerca la evolución del tiempo. Para las cosechas en Entre Ríos, la definición dependerá en gran medida de las lluvias de las próximas semanas, que serán determinantes para consolidar o revertir el panorama actual.