El avance de las drogas sintéticas y de mezclas con composición incierta encendió una alerta en el nuevo Informe Mundial sobre las Drogas de la ONU. El organismo advirtió que los mercados ilegales incorporan compuestos cada vez más potentes, modifican fórmulas para evitar controles y amplían la circulación de sustancias cuyo contenido real suele ser desconocido para quienes las consumen.
El reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito indicó que unas 331 millones de personas consumieron drogas en 2024, equivalente al 6,2% de la población mundial de entre 15 y 64 años. La cifra representa un crecimiento frente al 5,2% registrado una década antes.
En ese escenario, la principal preocupación no se limita al incremento del consumo, sino a la diversidad de las sustancias disponibles. La ONU informó que en 2024 circularon 755 nuevas sustancias psicoactivas y que 118 fueron reportadas por primera vez ese año, en un mercado que cambia con rapidez y desafía a los sistemas de salud y control.
Mezclas que se venden con nombres engañosos
El informe remarcó que las drogas sintéticas pueden presentarse en preparados que combinan estimulantes, depresores, anestésicos, cannabinoides sintéticos u
opioides. En muchos casos, los usuarios desconocen qué sustancias integran el producto, lo que eleva el riesgo de intoxicaciones e interacciones imprevisibles.
Entre las mezclas mencionadas figura el llamado “tusi” o “cocaína rosa”, una denominación que no garantiza la presencia de cocaína. Según el relevamiento, estos productos pueden contener combinaciones variables de ketamina, MDMA, metanfetamina y otros compuestos, por lo que su potencia y efectos no son estables.
El documento también ubica a Argentina dentro de las alertas regionales por la diversificación de sustancias y la circulación de mezclas. A eso se suma la detección de nuevos opioides sintéticos, como los nitazenos, una familia de compuestos que la ONU señala como una amenaza emergente por su elevada potencia y por las dificultades para identificarlos de manera rápida.
Un desafío para la atención sanitaria
La expansión de las drogas sintéticas plantea dificultades adicionales para médicos, equipos de emergencia y laboratorios. La composición desconocida de las mezclas puede complicar la evaluación de los cuadros de intoxicación y la definición de una respuesta adecuada ante una urgencia.
La UNODC señaló que el mercado ilegal se adapta mediante cambios químicos y nuevas rutas de tráfico. En 2024, las incautaciones registraron cinco veces más tipos de drogas que antes del año 2000, un dato que refleja la velocidad con la que aparecen nuevas variantes.
El informe también advirtió sobre una posible transición desde opioides de origen vegetal hacia alternativas sintéticas, como fentanilos, nitazenos y orfinas. Para la ONU, ese desplazamiento puede modificar de forma duradera el mercado mundial de opioides y agravar los riesgos sanitarios asociados al consumo de sustancias de potencia variable.