Internacionales Recuperación en Tennessee

La mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales volvió a caminar y a formar oraciones completas

Christa Pike, de 50 años, logró avances después del intento de ejecución del 30 de septiembre. Según su defensa, puede desplazarse por su cuenta y a hablar, aunque todavía se evalúa si quedaron secuelas permanentes.

23 de Octubre de 2026
Christa Pike.

Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos inyecciones letales durante un intento de ejecución en Tennessee, Estados Unidos, recuperó la capacidad de caminar por su cuenta y hablar con mayor claridad. La actualización fue comunicada por uno de sus abogados.

 

La mujer, de 50 años, puede formar oraciones completas, después de haber permanecido inconsciente durante varios días tras el procedimiento del 30 de septiembre. Sin embargo, su evolución todavía requiere seguimiento médico.

 

 

Los profesionales continúan evaluando posibles daños psicológicos o cognitivos permanentes. Según la defensa, podría pasar un mes o más antes de contar con una valoración definitiva sobre las secuelas.

 

El regreso a prisión después de la internación

 

Pike recibió el alta hospitalaria el 10 de octubre y regresó al Centro de Rehabilitación Deborah K. Johnson. Allí había permanecido recluida durante más de tres décadas antes del intento de ejecución.

 

El traslado al hospital se produjo después de que las autoridades suspendieran el procedimiento en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville. La mujer había recibido dos dosis de pentobarbital y continuaba con vida.

 

 

Testigos señalaron que Pike siguió respirando y emitía ronquidos audibles después de las inyecciones letales. La primera dosis fue administrada a las 21.30, hora argentina, y la segunda aproximadamente una hora después.

 

Las dificultades durante el procedimiento

 

Según sus abogados, el personal tuvo problemas para colocar las vías y utilizó al menos siete agujas. Una de ellas se dobló en un ángulo de 90 grados durante los intentos de inserción.

 

Pike manifestó dolor y una sensación de quemazón en los brazos. “Siento que el brazo me va a reventar”, expresó durante el procedimiento, de acuerdo con el relato difundido sobre lo ocurrido.

 

 

Las grabaciones de las llamadas al 911 también registraron dificultades para coordinar la asistencia. Según esa información, transcurrieron 31 minutos hasta que se confirmó la solicitud de atención médica, en medio de una confusión entre la prisión y los equipos de emergencia.

 

La advertencia previa y la revisión de las ejecuciones

 

Dos semanas antes, Pike había expresado su preocupación por las inyecciones letales ante funcionarios penitenciarios. En un audio, advirtió que no tenía buenas venas y cuestionó si el médico estaba capacitado para colocarle una vía central.

 

 

Después del procedimiento fallido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones y ordenó una revisión independiente. La defensa de Pike solicitó que su condena a muerte sea conmutada por prisión perpetua.

 

Pike fue condenada por el asesinato de su compañera Colleen Slemmer, cometido en 1995, cuando tenía 18 años. Su novio y cómplice, que entonces tenía 17, recibió una condena a cadena perpetua.

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