REDACCIÓN ELONCE
La Defensoría del Pueblo detalló las principales preocupaciones del vecino de Paraná en un contexto atravesado por múltiples demandas sociales que impactan en la vida cotidiana. El titular del organismo, Lisandro Amavet, expuso un panorama amplio sobre las problemáticas que se repiten entre los ciudadanos y que requieren intervención institucional.
“Estamos con una agenda de bastantes actividades de trabajo variada y la verdad que la ciudad de Paraná tiene un sinfín de situaciones que ameritan ser atendidas, acompañadas y que tienen que ver con servicios públicos municipales o a veces cuestiones vinculadas con la OSER. Tuvimos una acción con la falta de prestaciones del PAMI y ahora últimamente hemos estado vinculando con temas de educación, acompañando en la formación de centros de estudiantes con la formación de derechos civiles y con la presentación de un protocolo de prevención y de intervención sobre discriminación”, comunicó en primera línea.
El funcionario remarcó que el rol de la Defensoría implica un involucramiento directo con la realidad local y con los conflictos que atraviesan los vecinos en distintos ámbitos.
Un rol activo frente a las problemáticas sociales
“Nos metemos porque transcurre las realidades diarias de Paraná y uno al estar en una institución como la Defensoría del Pueblo no puede mirar para otro lado. Un poco se involucra y esto del protocolo es un planteo que nos hizo un ámbito que hay en la Municipalidad de Paraná (la Mesa del Diálogo Interreligioso), que tiene una mirada muy amplia, de mucho respeto y vinculada con la cultura del encuentro. Nos propuso trabajar a partir de la desaparición del INADI faltaba un ámbito de solución de alternativas de conflictos donde los ciudadanos puedan resolver situaciones complejas como son las cuestiones de discriminación”, sostuvo.
En esa línea, explicó que la iniciativa comenzó a pensarse en espacios concretos donde suelen registrarse este tipo de situaciones: “Empezamos pensándolo en clubes, en escuelas, en instituciones no gubernamentales que tienen la situación de la discriminación y no tiene bien en claro cómo manejarse”. El objetivo central es brindar herramientas que permitan intervenir ante conflictos que muchas veces no cuentan con canales claros de resolución.
Mediación comunitaria como herramienta clave
Otro de los ejes destacados por Amavet es el trabajo del Centro de Mediación Comunitaria, que funciona dentro de la Defensoría como un espacio de resolución de conflictos entre vecinos.
“Desde la Defensoría del Pueblo, hay un ámbito que es el Centro de Mediación Comunitaria, que es muy interesante y con una trayectoria porque obtiene muy buenos resultados. Los vecinos acuden diariamente y solucionan sus problemas sin tener que acudir a una instancia judicial”, manifestó.
Asimismo, subrayó la importancia de garantizar derechos ante situaciones de discriminación: “Cualquiera que se sienta discriminado, agraviado o vulnerado en sus derechos porque la discriminación es la vulneración de derechos que impide el ejercicio regular de un derecho amparado constitucionalmente: el derecho a educarse, a la salud, a ejercer un trabajo. Muchas veces son vulnerados por hechos de discriminación y es ahí donde vamos a actuar con este protocolo que ya está vigente”.
Transporte y servicios, entre los reclamos más frecuentes
El transporte público aparece como una de las preocupaciones centrales de los paranaenses, motivo por el cual la Defensoría mantiene contacto permanente con las autoridades municipales.
“En este involucramiento con la realidad de la ciudad, tenemos vínculos con las vecinales, la Asamblea. Estuvimos trabajando el tema del transporte público, llevando reclamos a la Secretaría de Transporte de la Municipalidad”, publicó.
En cuanto a la evolución del servicio, señaló: “Se están corrigiendo muchas cuestiones que se han planteado. Se siguen corrigiendo y hay una predisposición a recibir los reclamos y a estudiarlos. En la medida de que son reclamos lógicos y coherentes, se van dando resultados satisfactorios. Tuvo una primera etapa en los primeros tres meses, donde estuvo con una actividad menguada y después a partir del comienzo de clases, tuvo con una actividad más completa. Ha ido corrigiendo cuestiones de barrios que habían quedado fuera de recorrido, mejora en los recorridos y frecuencias. Ahora hemos hecho un reclamo para el aumento de garitas y la señalización”.
Reclamos por agua, calles y demandas sociales
En relación a los servicios públicos, el agua fue uno de los principales focos de conflicto durante el verano. “En cuanto al agua, tuvimos en el verano muchos reclamos y reuniones con la ingeniera Collante, que es la que está a cargo del área. También estamos trabajando y corrigiendo cuestiones puntuales con respecto a los distintos barrios a donde había poca presión”, remarcó.
Finalmente, Amavet enumeró las problemáticas más recurrentes que llegan a la Defensoría: “La infraestructura vial, sobre todo por las calles que no están asfaltadas y son de tierra o de ripio. Esas calles, con este clima, en las últimas tres semanas están complicados. También limpieza de cunetas, el agua, el colectivo y sus recorridos, el inicio de las escuelas y su posibilidad de vacante, OSER es un tema recurrente, el PAMI y la falta de prestación, el tema de discapacidad –después de las auditorías- y ahora las prestaciones de discapacidad”. Además, advirtió sobre una problemática creciente: la situación de personas en situación de calle, especialmente ante la llegada de las bajas temperaturas.