REDACCIÓN ELONCE
La Cocina del Once presentó este viernes tres propuestas para armar un menú completo en casa: nachos con chili y mozzarella como entrada, calzone napolitano como plato principal y torta Chajá para el postre.
En una nueva edición del ciclo gastronómico de Elonce, el chef Leonardo López estuvo al frente de las preparaciones y explicó las combinaciones, técnicas y tiempos necesarios para conseguir buenos resultados.
Las recetas tuvieron como denominador común ingredientes accesibles y preparaciones conocidas, aunque incorporaron algunos detalles para sumar sabores y texturas diferentes.
Nachos caseros con chili
Para los nachos se necesitaron 150 gramos de harina de maíz, 50 gramos de harina común, 100 ml de agua tibia, una cucharada de aceite y sal. La masa se integró, se estiró fina y se cortó en triángulos, que luego se cocinaron fritos o al horno hasta quedar crocantes.
El chili llevó 250 gramos de carne picada, una cebolla, un morrón, dos dientes de ajo, 200 gramos de tomate triturado, una lata de porotos rojos, comino, pimentón, ají molido, sal y pimienta. Primero se rehogaron los vegetales, se incorporó la carne y luego el tomate, los porotos y condimentos.
Para terminar, los nachos se cubrieron con el chili caliente y queso cheddar o mozzarella. Como complementos se pudo incorporar pico de gallo, palta o crema agria.
Calzone napolitano
La masa se preparó con 250 gramos de harina 000, 120 ml de agua, 10 gramos de sal, cinco gramos de levadura fresca, o tres de seca, y una cucharada de aceite. Tras integrar los ingredientes, se amasó y dejó descansar hasta que aumentó su volumen.
Para el relleno se utilizaron 250 gramos de mozzarella, tres o cuatro tomates, un diente de ajo, orégano, sal y pimienta. La masa se estiró, se colocaron los ingredientes sobre una mitad y se cerró formando una medialuna.
El calzone se selló cuidadosamente en los bordes y se llevó a horno fuerte hasta conseguir una masa dorada y crocante, con la mozzarella completamente fundida.
Torta Chajá para cerrar el menú
El postre se armó con 12 vainillas, 200 ml de crema, 40 gramos de azúcar, 300 gramos de dulce de leche repostero, 400 gramos de duraznos en almíbar, 200 gramos de merenguitos secos y el almíbar de los duraznos.
Primero se batió la crema con el azúcar. Las vainillas se humedecieron ligeramente con almíbar y se dispusieron en capas, alternándolas con dulce de leche, crema batida, duraznos cortados y merengue.
El armado se completó con crema, trozos de durazno y abundante merengue seco. De esta manera, La Cocina del Once cerró su propuesta con un clásico fresco y dulce para completar el menú.