REDACCIÓN ELONCE
Los kioscos de diarios y revistas en Paraná ya no viven el movimiento de otras décadas. Las históricas publicaciones semanales, los afiches del Mundial y el furor por las figuritas quedaron, en gran parte, como un recuerdo. Sin embargo, Miguel Ángel "Chiche" Rueda sigue apostando al oficio que lo acompaña desde hace cuatro décadas y asegura que, aunque está próximo a jubilarse, no piensa abandonar su lugar de trabajo.
El histórico canillita repasó con Elonce cómo fue cambiando el rubro con la llegada de Internet y las nuevas formas de consumir información. "Internet cambió todo. Antes se vendía de todo: El Gráfico, Billiken, Corsa, Radiolandia, Olé... Venían muchísimas revistas y de repente dejaron de llegar", recordó.
Del furor de las revistas al consumo digital
Durante muchos años, los miércoles eran una fecha esperada por miles de lectores. Ese día llegaban las principales revistas nacionales, muchas de ellas con colecciones, afiches o suplementos especiales. "Ahora prácticamente no llegan más. No sé si siguen saliendo en Buenos Aires, pero acá ya no vienen", lamentó.
Aunque la oferta se redujo considerablemente, todavía hay algunas publicaciones que mantienen su público. "Hoy lo que más se vende es el diario Olé. También salen Crónica, Popular y algunos diarios nacionales, sobre todo cuando juega la Selección Argentina", comentó.
El fenómeno de las figuritas también cambió
Otro de los grandes clásicos eran los álbumes y las figuritas, especialmente durante los mundiales de fútbol. "Las figuritas siguen llegando, pero el furor ya pasó. Nos mandaron las de Clarín, pero ya no se venden como antes", explicó.
Rueda consideró que los hábitos de consumo cambiaron profundamente en los últimos años. "Antes se vendía mucho más. Ahora la gente agarra el teléfono, busca una noticia y la lee ahí. Todo está en Internet", resumió.
Las colecciones mantienen vivo el negocio
Pese a la caída en la venta de revistas y diarios, algunos productos continúan despertando interés entre los clientes. "Vendo mucho autitos de colección. Esas colecciones siguen funcionando muy bien", contó.
Además, destacó que los domingos siguen siendo la jornada más fuerte para el kiosco. "El domingo es el mejor día para nosotros. Viene mucha gente porque también está la feria y se venden bastante los diarios", señaló.
Cuarenta años detrás del mostrador
Después de cuatro décadas de trabajo, Miguel Ángel se prepara para iniciar una nueva etapa con la jubilación, aunque aclara que no piensa dejar el kiosco. "En agosto cumplo los 40 años y me jubilo, pero voy a seguir porque sino me van a extrañar. Esto es lo mío", afirmó.
Explicó que más allá de la cuestión económica, el verdadero motivo es el vínculo construido con los vecinos. "No voy a dejar porque me gusta. Un día diré 'no vengo más', pero por ahora voy a seguir", sostuvo.
"Lo más lindo es hablar con la gente"
Para "Chiche", el kiosco dejó de ser solamente un lugar de venta para convertirse en un punto de encuentro cotidiano. "Lo más lindo es charlar con la gente. Viene uno, viene otro, te cuentan cosas, anécdotas... Eso es lo más lindo de este trabajo", expresó.
Con una sonrisa, aseguró que muchos clientes ya forman parte de su vida. "Ya son como de la familia. Son amigos. Todos pasan, saludan y conversamos un rato", concluyó quien, pese al paso del tiempo y los cambios tecnológicos, continúa defendiendo un oficio que forma parte de la historia cotidiana de Paraná.