La jubilación mínima de ANSES en mayo de 2026 ya tiene un nuevo valor confirmado tras la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo. El dato, difundido por el Indec, marcó una inflación del 3,4%, lo que activa automáticamente el mecanismo de actualización mensual vigente. Como resultado, los haberes previsionales recibirán un incremento del 3,38%, en línea con la fórmula de movilidad que ajusta los ingresos según la evolución del costo de vida con dos meses de rezago.
Este esquema, implementado para evitar una pérdida acelerada del poder adquisitivo, reemplazó el sistema de aumentos trimestrales y establece ajustes mensuales directos. Así, el dato inflacionario de marzo impacta de forma inmediata en los ingresos que se percibirán en mayo, consolidando un modelo más dinámico pero también más sensible a las variaciones de precios.
Con este incremento ya definido, la jubilación mínima experimentará una suba nominal que la ubicará en $393.174,10. Este monto representa el ingreso base para millones de jubilados y pensionados del sistema general, incluyendo a quienes accedieron mediante moratorias previsionales.
El impacto del aumento en los ingresos
El nuevo valor de la jubilación mínima de ANSES en mayo de 2026 podría incrementarse aún más si el Gobierno decide mantener el bono extraordinario que viene otorgándose en los últimos meses. De confirmarse esta medida, el ingreso total alcanzaría los $463.174,10, reforzando el poder de compra de los sectores más vulnerables.
Sin embargo, este adicional no forma parte de la fórmula de movilidad y depende de decisiones discrecionales del Poder Ejecutivo. Por lo general, su continuidad se confirma pocos días antes del inicio del calendario de pagos, lo que genera expectativas entre los beneficiarios.
El aumento no se limita únicamente a las jubilaciones mínimas. También impacta en otras prestaciones del sistema previsional, ampliando su alcance a distintos grupos que dependen de la seguridad social para sostener sus ingresos mensuales.
Cómo quedan las demás prestaciones
Entre los beneficios alcanzados por la actualización se encuentra la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que pasará a $314.539,28. En caso de incluirse el bono, el monto total ascendería a $384.539,28, manteniendo la lógica de refuerzo para los ingresos más bajos, puntualizó el organismo.
Por su parte, las Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez o vejez se ubicarán en $275.221,87, con un posible total de $345.221,87 si se suma el adicional extraordinario. En tanto, la pensión para madres de siete hijos, equivalente a la jubilación mínima, alcanzará los mismos valores que esta última.
Las asignaciones familiares también registrarán un incremento. La Asignación Universal por Hijo (AUH) llegará a $141.285,31, mientras que en el caso de hijos con discapacidad el monto ascenderá a $460.044,10, cifras clave en un contexto de inflación interanual del 32,6%.