REDACCIÓN ELONCE
El Cementerio Municipal de Paraná se convierte en un punto de encuentro para aquellos interesados en conocer la historia de la ciudad a través de sus monumentos funerarios. Gisela Bahler, directora de Museos y Patrimonio Cultural, detalló a Elonce cómo los recorridos permiten reflexionar sobre el pasado de la ciudad, sus familias tradicionales y la evolución social a través de la muerte.
La actividad tiene gran convocatoria. "La gente realmente se interesa por conocer qué pasaba décadas atrás. Es impresionante ver cómo se suman al recorrido, cómo les atrae conocer nuestra historia", expresó, destacando que esta propuesta ha cobrado una gran relevancia en la ciudad.
El recorrido representa una oportunidad única para revivir la historia de la capital entrerriana a través de las tumbas y los panteones, elementos que reflejan la evolución de la sociedad paranaense a lo largo del tiempo. “Cada panteón tiene historias que contar, y refleja cómo se ha configurado la sociedad de Paraná. Esto es un espejo de lo que fue la ciudad y, por supuesto, está representado en los diferentes panteones, que pertenecen a familias muy tradicionales”, agregó.
Durante el recorrido, los participantes tienen la posibilidad de conocer detalles de la ornamentación de las tumbas, como los ángeles y los materiales de mármol.
La muerte, un reflejo de la sociedad
Bahler profundizó en el simbolismo detrás de la muerte y la arquitectura funeraria. “La muerte es una práctica cultural inevitable, una de las más trágicas y misteriosas de la vida humana. Lo que nos queda de ella, especialmente en el cementerio, está representado en la arquitectura, la ornamentación y los símbolos de las tumbas, que nos hablan de las diferentes escalas sociales y culturales de la época”, señaló.
Este enfoque cultural y de reflexión acerca de la muerte ha logrado cautivar a los participantes.
Próximos encuentros y actividades para todos
Bahler también adelantó las fechas para los interesados: “El próximo encuentro será el 16 de febrero, en Puerto Viejo. Luego comenzaremos con las visitas anuales al cementerio, los últimos sábados de cada mes. Además, estamos preparando una visita especial para escuelas secundarias”.
La actividad no solo se trata de un recorrido informativo, sino de una verdadera experiencia participativa. Según la directora, “la idea es hacer que el público se involucre. El mediador cultural tiene la posibilidad de interactuar con el público y construir conocimiento de manera conjunta”. Esta interacción ha sido clave para la gran convocatoria, ya que la gente se siente parte activa de la experiencia.
En su rol, destacó la diversidad de su área de trabajo y agradeció el apoyo de todos aquellos que colaboran para difundir estas iniciativas. “Las puertas del cementerio siguen abiertas, invitamos a todos a conocer nuestra historia a través de estos recorridos”, concluyó.