Avanza la investigación por el intento de asalto al subdirector de la Policía de Santa Fe, y que terminó con un presunto delincuente baleado, mientras la Fiscalía buscaba identificar y localizar a por lo menos seis sospechosos que lograron escapar. El violento episodio ocurrió durante la madrugada del miércoles en una vivienda de Moreno al 3600, en barrio Alfonso de Santa Fe.
De acuerdo con la investigación, al menos siete hombres habrían llegado hasta el domicilio, donde se encontraba un subdirector de la Policía de Santa Fe, Alejandro Amatti, junto con su pareja, también integrante de la fuerza, y su familia. Al menos cuatro de los sospechosos habrían logrado ingresar, mientras otros permanecieron en el exterior.
En medio de la irrupción, según publicó Aire de Santa Fe, el jefe policial utilizó su arma reglamentaria y efectuó disparos contra los asaltantes. Uno de ellos resultó herido en la zona de la cadera, mientras que los restantes escaparon del lugar en, al menos, dos motocicletas.
El sospechoso permanece internado y detenido
El hombre herido fue identificado como Maximiliano V., de 36 años. Tras recibir el disparo fue trasladado al hospital José María Cullen, donde permanecía internado bajo custodia y en calidad de detenido.
La investigación por el violento intento de asalto quedó a cargo del fiscal Marcelo Nessier. Se estimaba que el sospechoso sería imputado durante la semana siguiente en una audiencia ante los tribunales santafesinos, donde conocería formalmente los cargos en su contra.
Mientras tanto, investigadores policiales y judiciales trabajaban para reconstruir el movimiento de los otros integrantes del grupo. La hipótesis manejada hasta el momento indicaba que siete personas habrían participado de la maniobra delictiva.
Consideraron que el policía actuó en legítima defensa
Después del enfrentamiento, el subdirector policial había quedado provisoriamente detenido mientras se analizaban las circunstancias en las que utilizó su arma reglamentaria.
Sin embargo, recuperó la libertad durante el mediodía del mismo miércoles por disposición de la fiscal de Homicidios Laura Urquiza. Tras evaluar las primeras evidencias reunidas, la funcionaria judicial entendió que la actuación se había producido en un contexto de legítima defensa.
La decisión fue adoptada luego de analizar la mecánica inicial del hecho y las circunstancias en las que los sospechosos habían ingresado a la propiedad durante la madrugada.
“Son minutos que parecen eternos”
Rosalía, esposa del efectivo policial, relató posteriormente cómo atravesó la familia el violento episodio. Según contó, los delincuentes irrumpieron en la vivienda mientras ella se encontraba junto a sus hijos.
“Son minutos que parecen eternos”, expresó al reconstruir la situación. La mujer explicó que su esposo se encontraba excepcionalmente en la casa debido a que ella atravesaba una situación médica y necesitaba que le administrara medicación.
“Si no, hubiéramos estado solos y yo no tengo acceso a ningún tipo de arma. Realmente creo que no hubiésemos corrido con la misma suerte”, sostuvo.
El momento en que ingresaron los delincuentes
La mujer aseguró que, mientras los intrusos avanzaban, su principal preocupación fue mantener a salvo a sus hijos. “Entré en un estado de pánico que lo único que hacía era temblar. Lo primero que pensé fue en proteger a mis hijos. Yo sabía que Alejandro iba a saber desenvolverse”, relató.
Según su reconstrucción, el policía salió de la habitación cuando los sospechosos ya habían logrado ingresar a la cochera y se dirigían hacia el interior de la propiedad.
“Alejandro alcanza a salir justo cuando ellos ya estaban ingresando. El primer delincuente tenía un arma”, afirmó Rosalía sobre los segundos previos al enfrentamiento.
La reacción que frenó el intento de robo
La mujer consideró que tanto ella como su esposo reaccionaron de manera instintiva ante el peligro. “Creo que tanto él como yo hicimos lo que cualquier padre o madre hace”, manifestó.
La intervención del efectivo habría provocado que el resto de los integrantes del grupo desistiera de continuar con el asalto y emprendiera la fuga. Sin embargo, todavía no se había establecido con precisión cuál era el objetivo de los delincuentes ni si habían realizado tareas previas sobre la vivienda.
“Desconozco cuál era el objetivo que tenían al ingresar a nuestra casa”, señaló Rosalía al referirse a las circunstancias del ataque.
Buscan reconstruir la fuga de los sospechosos
Uno de los puntos centrales de la investigación estaba puesto en identificar a quienes acompañaron al sospechoso que terminó herido. La Fiscalía estimaba que, en total, habrían sido siete los involucrados.
Los investigadores buscaban determinar además cómo se organizaron, cuáles fueron las motocicletas utilizadas para llegar y escapar del lugar y qué recorrido realizaron posteriormente.
La causa continuaba así con dos líneas centrales: por un lado, el proceso contra Maximiliano V., que permanecía hospitalizado y detenido; por otro, la identificación y captura de los demás sospechosos que participaron de la violenta secuencia.
La esposa del policía destacó que el episodio pudo haber tenido consecuencias todavía más graves para la familia. Mientras avanza la causa judicial, los investigadores intentan reconstruir cada movimiento del grupo para determinar las responsabilidades de los participantes y localizar a los seis prófugos.