REDACCIÓN ELONCE
El director regional de INTA Entre Ríos, Jorge Gvozdenovich, manifestó su preocupación por la situación que atraviesa el organismo nacional a raíz de la reducción presupuestaria y la implementación de retiros voluntarios. Lo hizo durante una entrevista en el programa "Moviendo el Avispero", que se emite todos los jueves por Elonce Radio & Streaming FM 98.7.
Durante la entrevista, Gvozdenovich explicó que el retiro voluntario “es una herramienta que tiene el Estado para los empleados que deciden irse con un beneficio económico”. Sin embargo, aclaró que el impacto en Entre Ríos ya viene siendo significativo desde hace tiempo y no responde únicamente a esta nueva etapa de reducción del Estado nacional.
“En Entre Ríos nos afecta enormemente y no es que ahora se va a achicar la planta. Hace dos años que estoy en el cargo como director de todo Entre Ríos y cuando asumí había 357 agentes entrerrianos y hoy somos 290. Esto quiere decir que hemos tenido una reducción del personal y hemos bajado más de un 20% en los últimos dos años”, sostuvo el funcionario.
Preocupación por áreas estratégicas
El director regional indicó que la principal inquietud radica en la posible pérdida de profesionales que ocupan funciones estratégicas dentro del organismo. Según explicó, muchas de esas tareas están vinculadas directamente con demandas específicas de los distintos sectores productivos de la provincia.
“Este retiro voluntario va a ser preocupante porque se van a ir personas que cumplen un rol clave en dar una respuesta a una temática específica que necesita el sistema agro bioindustrial de Entre Ríos”, afirmó Gvozdenovich al analizar las consecuencias que podría generar la salida de trabajadores especializados.
Además, precisó que el plazo para adherirse al retiro voluntario finalizará el próximo 15 de junio. A partir de entonces, el organismo deberá redefinir su funcionamiento interno para sostener las respuestas técnicas y científicas que históricamente brindó al sector productivo.
Dado ese escenario, señaló que desde el organismo comenzarán a “evaluar cómo quedan, cuáles son los valores y aptitudes que hay para dar respuesta al sector, qué posibilidad de reconvertirnos tenemos en algunas áreas y en otras no va a haber posibilidades y vamos a tener vacantes en alguna demanda del sector”.
Salarios bajos e incertidumbre laboral
Otro de los puntos abordados por Gvozdenovich fue la situación salarial de los trabajadores del INTA. El funcionario remarcó que los ingresos actuales representan una de las principales causas por las cuales muchos empleados evalúan abandonar sus puestos.
“Los sueldos son bastante escasos no alcanzan para mantener una familia de dos hijos. Estamos hablando de $1.200.000”, expresó, al describir la realidad económica que atraviesan investigadores, técnicos y profesionales del organismo.
En ese contexto, también hizo referencia al desgaste que existe dentro del plantel de trabajadores. Según indicó, el clima de incertidumbre y la falta de previsibilidad generan preocupación entre quienes cumplen tareas de investigación y extensión rural.
“Hay una incertidumbre en los profesionales, que son los investigadores, que se han cansado”, manifestó Gvozdenovich, dejando en evidencia el impacto emocional y laboral que atraviesa parte del personal de la institución.
El rol del INTA en la producción entrerriana
Durante la entrevista, el director regional también destacó la importancia que tiene el INTA dentro del entramado productivo de Entre Ríos. En ese sentido, recordó que la provincia posee una enorme diversidad agropecuaria y que el organismo cumple un papel central en investigación, asistencia técnica y transferencia de conocimientos.
“El INTA en Entre Ríos, particularmente, tenemos más de 22 cadenas productivas de Entre Ríos. Es una de las pocas que tenemos la diversidad (tenes maíz, soja, trigo, arroz, cebada, avena, ganadería de leche y carne, oveja, cítricos, apicultura, avicultura, etc). Es donde el INTA ha tenido injerencia”, destacó.
Finalmente, Gvozdenovich remarcó la necesidad de sostener y fortalecer al organismo en el largo plazo, pese al contexto actual de ajuste y reducción de recursos. En ese marco, recordó el aniversario institucional y planteó el desafío de proyectar el trabajo científico y tecnológico hacia el futuro.
“El INTA cumple 70 años y tenemos que lograr un INTA para los próximos 70 años y que los desafíos los podamos absorber”, enfatizó el director regional, quien advirtió que las decisiones que se tomen durante este proceso podrían tener consecuencias directas sobre la capacidad de respuesta del organismo en toda la provincia.