REDACCIÓN ELONCE
Al cumplirse este sábado 8 de agosto el primer aniversario del fallecimiento del cardenal Karlic, se celebró una misa por su eterno descanso en la Catedral Nuestra Señora del Rosario, en Paraná. La ceremonia reunió a numerosos fieles que participaron del homenaje y se acercaron hasta la tumba del recordado religioso.
Tras finalizar la celebración eucarística, el padre Fabián Minigutti dialogó con Elonce y destacó la respuesta de la comunidad. “Hoy tuvimos la misa por el eterno descanso del cardenal Karlic al cumplirse precisamente el primer aniversario”, expresó el sacerdote al referirse al motivo de la convocatoria.
Uno de los momentos de mayor recogimiento ocurrió al finalizar la ceremonia, cuando los presentes acompañaron el responso junto al lugar donde descansan sus restos. “Hubo mucha gente y fue algo muy emotivo porque en el momento del responso, cuando nos acercamos a la tumba, toda la gente se acercó a participar”, relató Minigutti.
La profunda espiritualidad del cardenal Karlic
Durante la entrevista, el sacerdote repasó las diferentes facetas que caracterizaron la vida religiosa e intelectual de Karlic. “Tenía muchas betas, un hombre muy espiritual, un hombre de oración, de una profunda vida eucarística, muy intelectual y un teólogo con mayúscula”, afirmó.
En ese sentido, recordó particularmente la participación del religioso argentino en la elaboración del Catecismo de la Iglesia Católica. “Estuvo en la redacción del Catecismo Universal. fue uno de los pocos obispos a quien Juan Pablo II llamara a Roma para redactar allí el catecismo”, manifestó Minigutti.
El sacerdote también mencionó la conducción que Karlic ejerció dentro del Episcopado argentino y su vínculo con San Juan Pablo II. En la Catedral todavía se conservan elementos que recuerdan aquella etapa, entre ellos una silla que utilizó el pontífice durante su histórica presencia en Paraná.
Las huellas que dejó en la Iglesia entrerriana
Al analizar su paso por la Arquidiócesis, Minigutti aseguró que la influencia del cardenal permaneció presente en distintos aspectos de la vida pastoral. “Monseñor Karlic ha dejado huellas en nuestra Arquidiócesis”, expresó durante la entrevista concedida a Elonce.
Entre sus aportes, destacó particularmente las modificaciones realizadas en materia de catequesis y su participación dentro de la Iglesia latinoamericana. “Ya sea por todo lo que fue el reordenamiento de la catequesis, por todo lo que fue la cuestión de la Iglesia Universal”, recordó.
Otro de los aspectos resaltados fue su vocación misionera. Minigutti hizo referencia a la realización en Paraná de importantes encuentros vinculados con esa tarea y al envío de misioneros hacia diferentes destinos. “Esa cuestión misionera que le dio tanto impulso, no solamente porque se hizo acá en Paraná el Congreso Misionero y el primer congreso americano, sino también enviando a misioneros al África, a Uruguay, es decir, un hombre de iglesia”, manifestó.
Un hombre cercano a la comunidad
La evocación también permitió recordar el interés de Karlic por acontecimientos que trascendían el ámbito estrictamente religioso. Durante los años de la disolución de Yugoslavia siguió particularmente la situación de aquella región europea, relacionada además con sus raíces familiares croatas.
Al referirse a esa dimensión personal, Minigutti sintetizó algunas de las características que, según expresó, distinguieron al religioso durante su extensa trayectoria. “Es un hombre de Dios, un hombre de iglesia y un hombre de la gente”, afirmó.
El sacerdote recordó además el fuerte vínculo de Karlic con el Concilio Vaticano II y los cambios que atravesó la Iglesia durante aquellos años. Explicó que, al asumir sus responsabilidades pastorales en Paraná, comenzó a imprimir características propias a la conducción de la Arquidiócesis, en medio de un período marcado por transformaciones y procesos de adaptación.
El recuerdo a un año de su partida
Minigutti consideró que, con el paso de los años, la tarea pastoral desarrollada por Karlic consiguió un amplio reconocimiento entre los fieles. “Su tarea pastoral se impuso, fue muy valorado, muy querido y por eso es que ahora está descansando en la presencia de Dios”, expresó.
La ceremonia realizada este sábado volvió a reunir a personas de distintas edades que mantuvieron algún vínculo con su obra pastoral o que quisieron participar del homenaje. El responso frente a su tumba constituyó uno de los momentos centrales de una jornada marcada por el recuerdo y la oración.