La muerte del argentino Adrián Guillermo Arismendi, de 26 años, en un accidente de ala delta en Río de Janeiro abrió una investigación sobre las circunstancias que provocaron la tragedia. Las primeras hipótesis apuntaron a un posible error del instructor brasileño durante una maniobra a baja altura, aunque también se analiza si intentó evitar una colisión con otra aeronave.
El accidente ocurrió en la playa de São Conrado, en la zona sur de Río de Janeiro, cuando el ala delta en la que viajaban Arismendi y el instructor Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos, de 45 años, impactó violentamente contra un muro ubicado junto a la pista de aterrizaje.
Ambos fueron rescatados por los bomberos, que recibieron el aviso a las 11:23, y trasladados en helicóptero al Hospital Municipal Miguel Couto. Sin embargo, los dos fallecieron como consecuencia de las graves lesiones sufridas. Según los rescatistas, presentaban un paro cardiorrespiratorio al momento de ser asistidos.
Un giro a baja altura, entre las principales hipótesis
Bruno Menescal, vicepresidente del Club de Vuelo Libre de São Conrado (CSCVL), declaró ante la Policía Civil y aportó detalles sobre las circunstancias que podrían haber desencadenado el accidente.
Según explicó, otros pilotos observaron que el ala delta realizó un giro a baja altura antes de perder su trayectoria de aproximación y chocar contra la estructura de la pista de aterrizaje.
“Las imágenes aclararán las cosas, pero es posible que haya cometido un error al intentar un giro más brusco a baja altitud”, manifestó Menescal, quien señaló que las condiciones meteorológicas eran favorables para realizar la actividad.
El dirigente sostuvo que el aparato se desplazaba aproximadamente a 60 kilómetros por hora cuando impactó contra el muro. También planteó que las consecuencias podrían haber sido diferentes si la aeronave hubiera caído sobre la arena.
“Si hubiera impactado contra la arena, tal vez no habríamos tenido esta consecuencia. Pero desconocemos si pudo haber sufrido una indisposición repentina”, declaró.
Analizan si el instructor intentó evitar otra aeronave
Otra de las hipótesis surgió a partir de los testimonios de compañeros del instructor fallecido. Según indicaron, podría haberse producido un incidente cerca de la rampa de Pedra Bonita, poco después del despegue.
En ese contexto, los investigadores analizan la posibilidad de que Rodrigues dos Santos haya realizado una maniobra cerrada para evitar una colisión con otra ala delta que se encontraba en las inmediaciones.
No obstante, esa versión todavía no fue confirmada oficialmente y deberá ser contrastada con las pruebas reunidas durante la investigación.
El Club de Vuelo Libre recuperó dos cámaras que podrían haber registrado lo ocurrido. Las imágenes serán fundamentales para reconstruir la trayectoria del aparato y determinar qué provocó la pérdida de control.
Qué se sabe sobre la experiencia del piloto
Durante su declaración ante la Policía Civil, Menescal informó que Luiz Eduardo Rodrigues dos Santos tenía diez años de experiencia en vuelo libre, aunque había obtenido su habilitación como instructor aproximadamente un año antes.
El brasileño había comenzado su actividad vinculada al parapente como asistente de los pilotos, con tareas de montaje y desmontaje de equipos y traslado de pasajeros entre Pedra da Gávea y São Conrado.
Posteriormente, avanzó en su formación hasta obtener la licencia que le permitía realizar vuelos de instrucción acompañados.
El vicepresidente del club aseguró que la institución mantiene exigencias estrictas para sus instructores y contempla sanciones ante maniobras consideradas peligrosas.
“Si sorprendemos a un piloto realizando maniobras temerarias, se le advierte y puede ser suspendido. Esto es aviación”, expresó.
La postura de las autoridades brasileñas
Tras el accidente, la Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil (ANAC) emitió un comunicado en el que lamentó las muertes y recordó las condiciones establecidas para la práctica del vuelo libre.
El organismo explicó que la comercialización de vuelos panorámicos en ala delta está prohibida, aunque la normativa permite realizar vuelos de instrucción en tándem, una modalidad utilizada habitualmente por turistas.
En São Conrado, este tipo de experiencias tiene un costo aproximado de 1.000 reales y se desarrolla desde la rampa de Pedra Bonita, ubicada en el Parque Nacional de Tijuca, donde se registran alrededor de 60.000 despegues anuales.
La ANAC recordó que las operaciones deben realizarse durante el día, con buena visibilidad y contacto visual permanente con el suelo. Además, los despegues y aterrizajes deben efectuarse en lugares autorizados.
El organismo indicó que puede solicitar documentación y aplicar sanciones cuando detecta incumplimientos, aunque no precisó si adoptará medidas específicas a raíz del accidente.
Adrián Guillermo Arismendi era oriundo de Puerto Deseado, provincia de Santa Cruz, y había llegado a Río de Janeiro el domingo, acompañado por un grupo de amigos.
La tragedia ocurrió al día siguiente de su arribo, cuando participaba de una experiencia de vuelo libre sobre uno de los sectores turísticos más conocidos de la ciudad brasileña.
Por su parte, el Club de Vuelo Libre de São Conrado expresó sus condolencias a las familias de ambas víctimas y manifestó su disposición a colaborar con las autoridades.
La institución también solicitó responsabilidad en la difusión de información sobre el accidente y respeto por la privacidad de los familiares.