Una serie de ataques informáticos contra supermercados de Europa encendió las alarmas sobre la seguridad de los dispositivos conectados a Internet. Los hackers intervinieron sistemas de refrigeración y provocaron aumentos de temperatura en heladeras y congeladores, lo que obligó a descartar toneladas de alimentos.
Los primeros episodios se registraron a mediados de octubre en Francia, pero posteriormente los ataques se extendieron a otros países. La lista de afectados incluyó a Alemania, Bélgica, Estonia, Finlandia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Rumania y Suecia.
Entre las cadenas comerciales afectadas se encontraron Carrefour y Delhaize, en Bélgica, e ICA y Coop, en Suecia. Además, los incidentes alcanzaron a tres bancos de sangre franceses, según informó el Ministerio de Salud de ese país.
Cómo lograron vulnerar los sistemas de refrigeración
Aunque las autoridades todavía no identificaron a los responsables ni determinaron públicamente cómo ingresaron a los sistemas, los especialistas en ciberseguridad señalaron que los dispositivos conectados a Internet presentaban importantes debilidades.
Uno de los principales problemas estuvo relacionado con el uso de contraseñas predeterminadas y programas desactualizados, que facilitaron el acceso a los equipos.
Laurens Singer, hacker ético e investigador del Cyber 3 Lab de la Universidad de Ciencias Aplicadas de Howest, sostuvo que el principal error fue conectar esos dispositivos a Internet sin las medidas de protección necesarias.
"En este caso, el punto débil fue principalmente conectar esos dispositivos a internet. Ni siquiera deberían estar ahí", afirmó en diálogo con Reuters.
Después de los ataques, las cadenas de supermercados informaron que desconectaron de Internet los sistemas comprometidos, siguiendo las recomendaciones de Danfoss, proveedor de software para monitorear los equipos de refrigeración.
Por qué los supermercados utilizan dispositivos conectados a Internet
La incorporación de tecnología en los sistemas de refrigeración responde a necesidades operativas y económicas. A través de estos dispositivos, las empresas pueden controlar las temperaturas de cientos de establecimientos durante las 24 horas, recibir alertas ante posibles fallas y evitar que los alimentos se deterioren.
También permiten reducir el consumo energético y facilitar las intervenciones técnicas a distancia. Sin embargo, esa conectividad amplía las posibilidades de que los sistemas sean vulnerados cuando no cuentan con actualizaciones y medidas de seguridad adecuadas.
Nicole Carignan, vicepresidenta sénior de seguridad y estrategia de inteligencia artificial de la firma Darktrace, advirtió sobre la falta de inversión en infraestructuras esenciales frente al avance de nuevas tecnologías.
"Las organizaciones están destinando presupuesto a la IA y a la transformación digital, mientras que los sistemas que mantienen los alimentos fríos, el agua limpia y las luces encendidas a menudo funcionan con hardware que no ha recibido financiación desde su instalación", señaló en declaraciones a la agencia AP.
Alertan por equipos antiguos y contraseñas débiles
Las investigaciones también apuntaron a módulos de control remoto obsoletos fabricados por Danfoss y Copeland. Según las compañías, algunos de los equipos afectados eran modelos antiguos que ya no recibían actualizaciones de software ni de seguridad.
Desde el Reino Unido también advirtieron sobre las consecuencias de mantener dispositivos vulnerables conectados a Internet.
La ministra de Ciberseguridad británica, Liz Lloyd, sostuvo que los ataques contra los supermercados franceses fueron consecuencia de la explotación de fallas informáticas conocidas.
"Es una demostración clara de que una mala higiene cibernética, como contraseñas débiles, sigue poniendo a las organizaciones en riesgo", afirmó.
Por su parte, Richard Horne, director del Centro Nacional de Ciberseguridad británico, explicó que los refrigeradores franceses estaban conectados directamente a Internet con contraseñas predeterminadas. Además, indicó que el organismo había advertido a organizaciones que utilizaban tecnología vulnerable.
Quiénes están detrás de los ataques informáticos
Hasta el momento, las investigaciones no lograron determinar quiénes realizaron las intrusiones ni cuáles fueron sus motivos.
La Agencia Nacional de Ciberseguridad de Francia (ANSSI) informó que investiga los ataques contra los sistemas de refrigeración desde mediados de octubre y que coordina medidas de protección con los sectores que podrían resultar afectados.
Los episodios dejaron en evidencia los riesgos de incorporar dispositivos conectados a Internet sin garantizar su mantenimiento y protección, especialmente cuando controlan infraestructuras esenciales para el funcionamiento de empresas y servicios.