Una pelea generalizada entre jugadores marcó el final de la final del Campeonato Mineiro entre Cruzeiro y Atlético Mineiro en el estadio Mineirão. El violento episodio obligó a detener el partido durante más de diez minutos y requirió la intervención de la Policía Militar para restablecer el orden. Pese a la magnitud del conflicto, el árbitro Matheus Candançan decidió terminar el encuentro sin mostrar tarjetas rojas.
El incidente ocurrió en los últimos segundos del tiempo suplementario y derivó en una serie de empujones, golpes y patadas entre futbolistas de ambos equipos, además de la participación de integrantes de los cuerpos técnicos.
Según informó Globo Esporte, el árbitro incluso solicitó protección mientras el personal de seguridad y la policía separaban a los jugadores para poder finalizar el partido.
Cómo comenzó la pelea
El conflicto se originó cuando el mediocampista Christian, de Cruzeiro, chocó dentro del área con el arquero Everson, de Atlético Mineiro. El guardameta reaccionó contra el volante y la situación escaló rápidamente.
La reacción de los futbolistas de Cruzeiro derivó en las primeras agresiones físicas. El argentino Lucas Romero le propinó una patada al arquero, quien previamente había sido golpeado por Matheus Henrique.
Los jugadores de Atlético Mineiro, dirigidos por el argentino Eduardo Domínguez, respondieron con empujones y golpes. El arquero Cássio intentó enfrentar al defensor Lyanco, aunque fue contenido por sus compañeros.
Sin embargo, el zaguero terminó intercambiando golpes con el mediocampista Gérson y también recibió una patada del propio arquero de Cruzeiro en medio del caos.
Hulk también quedó en el centro del conflicto
La pelea continuó con el delantero Hulk como uno de los protagonistas. El atacante fue derribado tras recibir patadas voladoras por parte de Lucas Villalba, lo que intensificó aún más la trifulca.
El defensor argentino respondió con golpes y también llegó a patear al delantero Kaio Jorge, en medio de una escena que obligó a la intervención directa de los equipos de seguridad y de la Policía Militar.
Finalmente, tras varios minutos de tensión, los efectivos lograron separar a los futbolistas y el árbitro decidió concluir el partido.
Cruzeiro se quedó con el título
Más allá del escándalo, el encuentro dejó un resultado histórico desde lo deportivo. Cruzeiro derrotó a Atlético Mineiro y se consagró campeón del Campeonato Mineiro, poniendo fin a su sequía en el torneo estadual.
El gol decisivo fue convertido por Kaio Jorge, quien además terminó como máximo goleador del campeonato con siete tantos.
La victoria del conjunto celeste impidió que Atlético Mineiro lograra su séptimo título consecutivo, un hecho que habría sido inédito en la historia del club.
Con esta consagración, Cruzeiro alcanzó su 39º título del Campeonato Mineiro, consolidando una de las trayectorias más exitosas del fútbol del estado de Minas Gerais.
Un clásico con tribunas divididas
La final también marcó el regreso de una tradición en el clásico de Minas Gerais: las tribunas del Mineirão contaron con aficiones divididas de forma equitativa entre ambas parcialidades.
En el plano táctico, el duelo enfrentó al experimentado entrenador Tite, al frente de Cruzeiro, con el debutante Eduardo Domínguez, quien inició su etapa como técnico de Atlético Mineiro tras su exitoso paso por Estudiantes de La Plata, dio cuenta Infobae.
El árbitro Matheus Candançan quedó en el centro de la polémica por su decisión de no expulsar a ninguno de los involucrados en la pelea.
Tras la final del Mineiro 2026, tanto Cruzeiro como Atlético Mineiro continúan liderando el historial de campeones del torneo estadual y aportaron gran parte de los jugadores al equipo ideal del campeonato. Además, Kaio Jorge fue elegido como el “Ídolo de la Galera”.