El Estrecho de Ormuz se convirtió en el eje de una creciente tensión internacional luego de que la OTAN, junto a un grupo de 22 países, comenzara a analizar medidas conjuntas para garantizar la libre circulación de buques en esta estratégica vía marítima. La situación se da tras el bloqueo implementado por Irán en respuesta a recientes ataques de Estados Unidos e Israel.
El anuncio fue realizado por el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien confirmó que desde el jueves se intensificaron las conversaciones entre los países involucrados. “Desde el jueves un grupo de 22 países, la mayoría de los cuales pertenecen a la OTAN está colaborando para garantizar que el estrecho de Ormuz quede libre para la navegación tan pronto como sea posible”, sostuvo en declaraciones a medios estadounidenses.
La importancia de este paso marítimo es central para el comercio global, ya que por allí transita una parte significativa del petróleo y del gas natural licuado que abastece a los mercados internacionales, especialmente desde los países del golfo Pérsico.
Una coalición internacional en evaluación
Según trascendió, además de los países miembros de la OTAN, la iniciativa incluye a naciones como Japón, Corea del Sur, Australia, Nueva Zelanda, Emiratos Árabes Unidos y Baréin. Sin embargo, aún no hay definiciones concretas sobre cuándo podrían implementarse acciones específicas.
En ese sentido, Rutte aclaró que el contexto actual sigue siendo dinámico y complejo. “Es evidente que la campaña militar en Irán aún continúa, por lo que ahora estamos trabajando con estos países, así como con Estados Unidos para evaluar qué, cuándo y cómo podemos hacer para lograrlo”, añadió.
El conflicto se intensificó luego de los ataques iniciados el 22 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que derivó en una respuesta directa de Teherán mediante el bloqueo del estrecho.
Impacto global y presión política
El cierre del Estrecho de Ormuz generó una fuerte preocupación en los mercados internacionales debido a su rol clave en el suministro energético global. La interrupción del tránsito marítimo afecta directamente la exportación de hidrocarburos, con posibles consecuencias en los precios internacionales, sostuvo NA.
Ante este escenario, el presidente estadounidense, Donald Trump, instó en reiteradas ocasiones a sus aliados a enviar buques a la región con el objetivo de restablecer la navegación. Sin embargo, hasta el momento, ese llamado no obtuvo un respaldo concreto.
Incluso, el mandatario expresó críticas hacia la alianza atlántica, al considerar que su capacidad de acción se ha visto debilitada. Según indicó, la autoridad de la OTAN se ha visto afectada por la falta de decisión para intervenir en un punto estratégico como el Estrecho de Ormuz.