Economía Comercio exterior

Estados Unidos excluyó a Argentina de la nueva cuota de importación de carne sin aranceles

La administración estadounidense habilitó por 90 días un volumen adicional destinado a recortes vacunos magros para carne molida. El esquema comenzará el 1° de septiembre, pero no incluirá a los exportadores argentinos debido a que el país ya posee un contingente específico dentro del sistema.

27 de Agosto de 2026
Carne argentina.

La administración de Donald Trump en Estados Unidos oficializó una ampliación temporal de 300.000 toneladas para la importación de carne vacuna magra bajo un régimen arancelario preferencial. Sin embargo, Argentina no podrá participar de este nuevo contingente, debido a que ya cuenta con una cuota específica asignada dentro del sistema estadounidense.

 

La medida comenzará a regir el 1° de septiembre de 2026 y tendrá una duración máxima de 90 días. El volumen se distribuirá en tres tramos de 100.000 toneladas y estará destinado exclusivamente a recortes magros utilizados para la producción de carne molida, que luego serán combinados con producto estadounidense.

 

 

Según consignó Ámbito, la expectativa en el sector exportador argentino estaba puesta en la posibilidad de acceder a esa ampliación. Sin embargo, la letra de la proclamación presidencial determinó que las 300.000 toneladas adicionales quedarán asignadas en su totalidad a la categoría denominada “otros países o áreas”, de la que Argentina no forma parte por disponer de un cupo propio.

 

Por qué Argentina quedó fuera de la ampliación

 

La proclamación firmada por Trump establece expresamente que el nuevo volumen corresponde únicamente al contingente de “otros países o áreas”. Esa categoría es utilizada por proveedores que no tienen una asignación individual dentro del régimen de cuotas de Estados Unidos, entre ellos Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y Países Bajos.

 

El caso argentino es diferente. En febrero de este año, la Casa Blanca había aumentado en 80.000 toneladas el volumen habilitado para la carne proveniente del país durante 2026, que se sumó al cupo específico ya existente de 20.000 toneladas. De ese modo, el contingente argentino llegó a 100.000 toneladas para este año.

 

La administración de Trump oficializó la medida.

 

La nueva decisión no modifica esa asignación previa. De hecho, el texto presidencial aclara que la ampliación de 300.000 toneladas no afecta el incremento concedido anteriormente a Argentina, por lo que los frigoríficos nacionales podrán continuar utilizando el volumen que ya tenían autorizado.

 

Qué países podrán aprovechar el nuevo cupo

 

Entre los principales beneficiados aparece Brasil, que no dispone de un contingente individual de estas características y podrá competir por parte del nuevo volumen. También están habilitados otros países incluidos dentro de la categoría “otros países o áreas”, siempre que cumplan con las condiciones sanitarias y comerciales exigidas para ingresar al mercado estadounidense.

 

Ámbito señaló que el esquema abre una oportunidad especialmente relevante para proveedores regionales que no poseen cuotas específicas. En contrapartida, además de Argentina, también quedan afuera Australia, Nueva Zelanda, Uruguay y Reino Unido, ya que todos cuentan con asignaciones propias dentro del sistema arancelario estadounidense.

 

 

La distribución funcionará bajo el mecanismo de “primero llegado, primero servido”. El primer tramo de 100.000 toneladas estará disponible durante septiembre, otro volumen igual durante octubre y el tercero se habilitará desde el 31 de octubre hasta completar el cupo o alcanzar el 30 de noviembre.

 

El objetivo de Estados Unidos

 

La Casa Blanca justificó la medida por la reducción de la disponibilidad interna de carne y los elevados precios para los consumidores. La administración estadounidense señaló que el rodeo bovino se encuentra en uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas y que la producción de 2026 podría caer alrededor de un 4% frente a 2025.

 

 

Entre los factores mencionados oficialmente aparecen la sequía, los incendios en regiones ganaderas y las restricciones al ingreso de ganado vivo desde México debido al riesgo sanitario vinculado con el gusano barrenador. Frente a ese escenario, Washington busca incrementar temporalmente la oferta de recortes magros destinados a la elaboración de carne molida.

 

Para Argentina, la decisión implica no poder acceder a las 300.000 toneladas adicionales, aunque no supone la pérdida del contingente que ya tenía asignado para 2026. Así, mientras Brasil y otros proveedores podrán disputar el nuevo volumen, los exportadores argentinos continuarán operando dentro de su cuota específica de hasta 100.000 toneladas.

Estados Unidos Carne Argentina