El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó una posible venta de cuatro helicópteros de guerra UH-60L Black Hawk y equipamiento relacionado a Argentina, en una operación valuada en aproximadamente US$140 millones. La habilitación constituye un paso dentro del procedimiento de adquisición, aunque todavía no implica que la transferencia se haya concretado.
El paquete solicitado incluye las cuatro aeronaves y dos motores T700-GE-701D, utilizados en distintos modelos militares. También contempla sistemas de navegación, comunicaciones, identificación, posicionamiento satelital y dispositivos destinados a mejorar la operación de los helicópteros.
Entre los elementos previstos aparecen además equipos para rescate y emergencias, como sistemas de extracción mediante cuerda, polipastos y Bambi Bucket, utilizado para arrojar agua sobre incendios desde el aire. La propuesta incorpora repuestos, herramientas, documentación técnica y capacitación para las tripulaciones.
Qué uso tendrán los helicópteros
Según la información difundida por Estados Unidos, los helicópteros de guerra podrán ser utilizados por Argentina en misiones de seguridad fronteriza, lucha contra el crimen transnacional y operaciones de asistencia humanitaria o respuesta ante catástrofes.
El contratista principal de la operación será Sikorsky, compañía perteneciente a Lockheed Martin y con sede en Connecticut. Por el momento, no se informó la existencia de acuerdos adicionales de compensación industrial vinculados con la eventual compra.
Washington sostuvo que la transferencia se encuadra dentro de sus objetivos de política exterior y seguridad y remarcó la condición argentina de aliado principal extra-OTAN. También afirmó que la incorporación de las aeronaves no modificaría el equilibrio militar regional.
Un modelo con casi cinco décadas de servicio
El Black Hawk comenzó a operar durante la década de 1970 y se convirtió en uno de los helicópteros utilitarios militares más extendidos del mundo. Actualmente es empleado por más de 30 países y puede cumplir funciones de transporte de tropas, evacuación médica, rescate y apoyo durante emergencias.
Aunque es una aeronave de origen militar, sus configuraciones permiten desarrollar tareas que van más allá del combate. Entre ellas se encuentran el traslado de personal, operaciones ante desastres naturales y apoyo en incendios, capacidades incluidas en el paquete autorizado para Argentina.
El país cuenta actualmente con una unidad de esta familia destinada al transporte presidencial. Los cuatro nuevos helicópteros de guerra, en caso de concretarse la operación, estarían orientados principalmente a renovar parte de los Bell UH-1H y Huey II utilizados por la Aviación de Ejército.
El proceso de renovación militar
La posible compra se incorpora a un proceso más amplio de reequipamiento de las Fuerzas Armadas. En los últimos meses, Argentina avanzó con la incorporación de aviones F-16 adquiridos a Dinamarca, aeronaves P-3C Orion provenientes de Noruega y vehículos blindados Stryker, entre otros sistemas.
También se desarrollaron pruebas para integrar distintas plataformas mediante Link 16, un sistema de intercambio de información empleado por países de la OTAN. Paralelamente, el Ejército continúa con programas de modernización de los tanques TAM 2C y la incorporación de nuevos vehículos logísticos.
La autorización concedida por Estados Unidos permite ahora continuar con el procedimiento para los cuatro Black Hawk, aunque el monto final, la configuración definitiva y los plazos pueden modificarse durante las negociaciones. La eventual llegada de los equipos estará sujeta a la concreción contractual de la operación y a los pasos administrativos restantes.