REDACCIÓN ELONCE
Los casos de tuberculosis registraron un incremento durante 2026 y Entre Ríos se ubicó entre las jurisdicciones que mostraron las mayores variaciones. Ante este escenario, el neumonólogo Luis Larrateguy explicó a Elonce cuáles son los principales síntomas, cómo ocurre el contagio y qué medidas permiten cortar la cadena de transmisión.
Los últimos datos oficiales disponibles del Ministerio de Salud de la Nación mostraron que, hasta la semana epidemiológica 22, se habían notificado 6.482 casos de tuberculosis en Argentina, 133 más que durante el mismo período de 2025. En Entre Ríos, la variación interanual alcanzó el 38,8%, con 33 diagnósticos adicionales.
“Es lamentable, primero porque es una enfermedad tratable, prevenible”, señaló Larrateguy. El especialista recordó que se trata de una patología que acompaña a la humanidad desde hace siglos y remarcó que, pese a las dificultades para erradicarla, existen herramientas para diagnosticarla y tratarla.
Cómo se transmite la tuberculosis
Larrateguy explicó que la tuberculosis es producida por una bacteria que puede ingresar al organismo a través “de las gotitas que eliminamos al hablar”, detalló.
Esas partículas pueden permanecer suspendidas en el aire y ser inhaladas por otras personas. Según explicó el neumonólogo, determinadas condiciones aumentan las posibilidades de desarrollar la enfermedad: “El alcoholismo, la diabetes, la inmunodepresión, la insuficiencia cardíaca, la desnutrición, la falta de comida, la pobreza y el hacinamiento son factores que colaboran”.
Sin embargo, aclaró que la tuberculosis no afecta exclusivamente a sectores vulnerables. “Si bien está asociada a la pobreza, no necesariamente se enferman solo los pobres”, afirmó y contó que durante el año pasado diagnosticó casos incluso dentro de su consultorio particular.
El tratamiento dura seis meses
Uno de los aspectos centrales para controlar la tuberculosis es cumplir correctamente el tratamiento. Larrateguy explicó que habitualmente se extiende durante seis meses y que resulta fundamental evitar interrupciones.
“Hay que tratar de hacer lo que se llama tratamiento directamente observado, es decir, ver que todos los días la persona enferma tome el medicamento porque no se debe saltar dosis”, manifestó.
El especialista sostuvo que el seguimiento resulta indispensable durante todo el proceso: “Debe ser un tratamiento continuo durante los seis meses”, insistió.
Los jóvenes, entre los más afectados
Larrateguy también puso el foco sobre la edad de quienes están siendo diagnosticados. Según explicó, los casos aumentaron especialmente entre personas jóvenes y adultas, de entre 15 y 40 años, que mantienen una intensa actividad social y laboral.
Para graficar el problema de los casos que todavía no fueron detectados, utilizó una comparación: “Nosotros decíamos siempre que la tuberculosis es como un iceberg: diagnosticamos una parte, pero hay una gran parte de enfermos que no está diagnosticada y anda caminando por la calle”.
En este sentido, destacó que “en Entre Ríos teníamos controlada la enfermedad, pero este año han aumentado, hay 33 casos más que el año pasado”.
Vale recordar que la semana pasada se confirmó un caso en la ciudad de Victoria y hace unos días en la Unidad Penal Nº9 de Gualeguaychú.
Cuáles son los síntomas de la tuberculosis
Uno de los principales mensajes del neumonólogo estuvo dirigido a quienes presentan tos persistente. “Toda persona que tenga una tos de más de dos semanas de evolución debe ir a hacerse un control con un médico o al centro de salud más cercano”, recomendó.
Entre las manifestaciones que pueden generar sospechas enumeró “la tos, la expectoración, la expectoración con sangre, la pérdida de peso y la fiebre hacia la tardecita”.
No obstante, aclaró que los síntomas pueden confundirse con otras patologías. “La tuberculosis es el mimo de las enfermedades respiratorias. Puede simular cualquier otra de las enfermedades respiratorias”, sostuvo. Por eso, consideró fundamental que profesionales y trabajadores sanitarios tengan presente la posibilidad de tuberculosis frente a pacientes con síntomas compatibles.
“Diagnosticar tuberculosis es fácil”
El especialista destacó que actualmente existen herramientas que permiten identificar rápidamente la presencia de la bacteria. Recordó que históricamente se realizaban recorridas sanitarias para obtener muestras de esputo y detectar casos.
“El bacilo se puede encontrar en dos horas. Inclusive hoy hay estudios moleculares tan rápidos como ese y más efectivos”, indicó.
En ese sentido, consideró que uno de los desafíos centrales consiste en fortalecer la búsqueda activa. “Diagnosticar tuberculosis es fácil. Lo que hay que hacer es tenerlo en la cabeza, sospecharlo y buscarlo”, enfatizó.
Los datos nacionales respaldan la necesidad de mantener la vigilancia: durante 2025 Argentina notificó 17.283 casos, equivalentes a una tasa de 37,3 cada 100.000 habitantes. Además, las estadísticas oficiales muestran una tendencia ascendente en las notificaciones durante los últimos años.
Qué protección brinda la vacuna BCG
Larrateguy también explicó el papel de la vacuna BCG, que se administra durante los primeros días de vida. Aclaró que su objetivo principal no es impedir completamente la infección.
“La vacuna BCG que se coloca en los recién nacidos lo que hace es evitar la diseminación de la tuberculosis si un chiquito se contagia”, explicó.
Y precisó: “No evita el contagio, no evita que uno se enferme de tuberculosis, pero evita la gravedad y la diseminación”.
“En medicina no hay que alarmarse, hay que ocuparse”
Finalmente, Larrateguy sostuvo que el crecimiento de los casos debe generar una respuesta sanitaria activa, pero pidió evitar mensajes alarmistas.
“En medicina nunca hay que alarmarse, hay que ocuparse. Y este es un tema de salud pública”, expresó.
El neumonólogo planteó que agentes sanitarios, trabajadores sociales y enfermeros capacitados podrían desempeñar un papel fundamental mediante recorridas territoriales para localizar personas con síntomas compatibles.
Según concluyó, una estrategia de detección temprana permitiría actuar sobre uno de los puntos centrales para contener la enfermedad: “Con eso se reduce la cadena de contagio drásticamente”. Elonce.com