REDACCIÓN ELONCE
La descarga eléctrica en Paraná que sufrió Esteban Bogado, un niño de 12 años, mantiene en vilo a su familia desde el fin de semana, aunque en las últimas horas llegaron noticias alentadoras: el menor fue trasladado a una sala común del hospital materno infantil San Roque. La gran noticia fue confirmada este miércoles por su padre, Carlos Bogado, en diálogo con Elonce.
El niño permanecía internado desde el sábado, cuando recibió una fuerte descarga eléctrica mientras intentaba recuperar una pelota que había caído dentro del patio de una vivienda. Desde aquel momento, su estado de salud generó preocupación entre familiares, vecinos y toda la comunidad que siguió con atención la evolución del menor tras el grave accidente ocurrido en la capital entrerriana.
Un parte médico que trajo alivio a la familia
El padre del niño explicó que el último parte médico resulta alentador y marcó un cambio importante respecto de los primeros días posteriores al accidente. “Esteban evoluciona favorablemente, se encuentra bien. Le hicieron Ecodoppler en las piernas y le salió bien”, relató Carlos Bogado al dialogar con Elonce.
En ese sentido, sostuvo que la recuperación avanza de forma positiva y que la posibilidad de regresar a su casa podría concretarse en breve. “Quizás mañana o pasado ya va a estar en casa”, afirmó a Elonce con visible alivio tras días de profunda angustia.
Mejoría y recuperación progresiva
Durante las últimas horas, la recuperación de Esteban mostró avances significativos. Su madre había adelantado más temprano que el estado del niño presentaba una evolución muy favorable. “Está mejorando a pasos agigantados”, expresó la mujer en diálogo con Elonce al referirse a la evolución que registró el menor desde el inicio de la semana.
Además, destacó que el niño comenzó a recuperar lentamente su rutina diaria dentro del hospital. “Está comiendo y puede ir al baño con normalidad”, señaló. Su padre agregó otro detalle que refleja la mejoría del menor: “Este mediodía almorzó pollo con puré de calabaza y zanahoria”, contó con emoción a Elonce al describir los avances que experimenta el niño.
Estudios médicos y expectativa por el alta
Los padres explicaron que el traslado a una sala común estaba sujeto a los resultados de una serie de estudios médicos que debían realizarse para evaluar la evolución neurológica y física del menor y que marcaron su traslado a un sala de cuidados mínimos. “Esta madrugada le hicieron el electroencefalograma, pero no tenemos los resultados todavía”, comentó Carlos Bogado.
Por su parte, Flavia Lezana, madre del niño, sostuvo que esos resultados permitirán definir los próximos pasos en la recuperación. “Con esos estudios confirmados, podría recibir el alta para retomar su vida normal”, explicó.
La familia atraviesa estas horas con esperanza, después de días de enorme preocupación por el estado de salud del menor.
Reconocimiento al equipo médico
Los padres también aprovecharon para destacar el trabajo del personal de salud del hospital materno infantil San Roque, que atendió al niño desde su ingreso al centro médico.
“La atención es excelente, el equipo médico genial y los enfermeros de diez. Excelente el trabajo de todos”, expresó el padre del menor en diálogo con Elonce.
El reconocimiento refleja el agradecimiento de la familia hacia los profesionales que acompañaron la evolución del niño desde el momento del accidente.
El accidente que conmocionó al barrio
El episodio que derivó en la internación del niño ocurrió cerca del mediodía del 7 de marzo en una vivienda ubicada sobre calle Lamadrid, en Paraná. De acuerdo con el relato de vecinos, varios chicos se encontraban jugando a la pelota en la vereda cuando el balón cayó dentro del patio de una casa que cuenta con un alto tapial y un portón metálico.
El niño se acercó al lugar y tocó timbre para pedir que le devolvieran la pelota, pero nadie respondió.
El momento de la descarga eléctrica
Ante esa situación, el menor decidió trepar para intentar recuperar la pelota por sus propios medios. Fue en ese momento cuando recibió la descarga eléctrica que lo dejó atrapado contra la estructura metálica del portón.
Vecinos del barrio relataron que el niño permaneció más de un minuto en contacto con el metal electrificado, lo que generó escenas de desesperación entre quienes presenciaban lo ocurrido.
Incluso, uno de los vecinos que intentó ayudarlo también recibió una descarga al acercarse para asistirlo.
Un rescate dramático y rápida asistencia
Finalmente, una mujer que se encontraba en el lugar logró apartarlo utilizando un palo, lo que permitió interrumpir el contacto con la estructura metálica energizada. Tras ello, el niño cayó al suelo y se dio aviso inmediato a la Policía y a los servicios de emergencia.
Minutos después, Esteban fue trasladado de urgencia al hospital materno infantil San Roque, donde quedó internado bajo estricta observación médica.
Quemaduras y seguimiento médico
Como consecuencia del accidente, el niño sufrió quemaduras severas en sus piernas, por lo que el equipo médico mantuvo controles constantes para descartar posibles complicaciones.
Sin embargo, la evolución registrada en las últimas horas renovó la esperanza de su familia y de todos quienes siguieron de cerca el caso.
Cada nuevo parte médico favorable acerca un poco más el momento que todos esperan: que Esteban pueda regresar a su casa y retomar su vida cotidiana después del dramático accidente que conmocionó al barrio.