La cantidad de personas que cobra el seguro de desempleo alcanzó en junio de 2026 su nivel más alto desde la pandemia. Según el Boletín Estadístico de la Seguridad Social, actualmente existen 116.641 beneficiarios activos en todo el país.
El registro representa casi 13.000 prestaciones más que en 2025 y prácticamente duplica las 59.745 contabilizadas al finalizar 2023. Estas cifras corresponden exclusivamente a personas que reunieron las condiciones legales para acceder al programa y no reflejan la totalidad de quienes se encuentran sin trabajo.
Las altas también mostraron un crecimiento durante los últimos años. En 2024 ingresaron más de 174.000 solicitudes, la mayor cifra anual desde 2010, mientras que durante 2025 se registraron alrededor de 153.000. En el primer semestre de 2026 se incorporaron otras 90.000 personas, aunque una misma prestación puede dejar de estar activa al agotarse su plazo.
Quiénes pueden cobrar la prestación
El seguro de desempleo está destinado principalmente a trabajadores registrados del sector privado que hayan sido despedidos sin causa, por fuerza mayor o por el cierre de la empresa. También contempla determinados casos de empleados no registrados cuya relación laboral haya sido detectada previamente mediante una fiscalización.
La duración depende de los aportes efectuados durante los tres años anteriores a la desvinculación y puede extenderse entre dos y doce meses. De acuerdo con ANSES, las personas mayores de 45 años reciben automáticamente seis meses adicionales.
Las estadísticas de Seguridad Social muestran que 79.000 beneficiarios son hombres y que el grupo más numeroso tiene entre 35 y 49 años. La industria manufacturera encabezó las nuevas solicitudes durante el primer semestre, con más de 22.000, seguida por el comercio, con más de 20.000, y la construcción, con casi 14.000, según informo Perfil.
El aumento del presupuesto destinado al programa
La partida asignada al seguro de desempleo pasó de $47.000 millones en 2023 a $403.000 millones en 2026, de acuerdo con el relevamiento realizado sobre el Presupuesto Abierto. La variación nominal acumulada fue del 756%, sin descontar la inflación registrada durante ese período.
El valor promedio de la prestación también se modificó porque se calcula según la remuneración previa y los aportes de cada beneficiario. El importe medio pasó de aproximadamente $53.000 a $316.000, una suba nominal del 496% según los mismos registros presupuestarios.
El aumento de beneficiarios debe analizarse dentro de los límites del programa: quedan afuera quienes trabajaban completamente en la informalidad y no fueron detectados por una fiscalización, además de determinados empleados públicos y otros regímenes excluidos. Por esa razón, las 116.641 prestaciones activas constituyen un indicador de las desvinculaciones dentro del empleo formal privado, pero no una medición integral del desempleo.