El fútbol argentino se verá afectado este jueves por el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), una medida que impacta de manera directa en la programación oficial de la jornada. La adhesión de la Unión de Trabajadores de Entidades Deportivas y Civiles (Utedyc) llevó a los clubes a analizar la postergación de los partidos previstos, decisión que finalmente alcanzará tanto al Torneo Apertura como a la Recopa Sudamericana.
La medida de fuerza condiciona la operatividad en los estadios y la logística necesaria para la organización de los espectáculos deportivos. En ese marco, los encuentros programados para este jueves no podrán disputarse con normalidad y deberán ser reprogramados.
La fecha del Apertura queda en pausa
Por la sexta fecha del Torneo Apertura estaban previstos cuatro compromisos. A las 17:15, Defensa y Justicia debía recibir a Belgrano de Córdoba, mientras que en el mismo horario San Lorenzo iba a enfrentar a Estudiantes de Río Cuarto en el estadio Pedro Bidegain.
Más tarde, a las 19:30, Independiente Rivadavia de Mendoza tenía previsto jugar ante Independiente, uno de los cruces destacados de la jornada, y en Córdoba, Instituto iba a ser local frente a Atlético Tucumán.
La suspensión altera el calendario del fútbol argentino, que atraviesa un tramo clave del certamen y deberá ajustar fechas en un calendario ya exigido por la competencia local e internacional.
También se frena la Recopa Sudamericana
El paro también impacta en el plano continental. Lanús debía recibir a Flamengo de Brasil por el encuentro de ida de la Recopa Sudamericana, compromiso que concentraba la atención por tratarse de una definición entre campeones.
Al no poder garantizarse la prestación de servicios vinculados al desarrollo del espectáculo, el partido también será postergado. Hasta el momento no se informó oficialmente cuándo se reprogramarán los compromisos suspendidos.
La situación refleja cómo el fútbol argentino, más allá de lo deportivo, depende de una estructura operativa amplia que incluye personal administrativo, seguridad, mantenimiento y logística. La medida gremial de alcance nacional terminó por frenar una jornada que combinaba actividad local e internacional.