REDACCIÓN ELONCE
El médico intensivista Guillermo Grieve se jubiló tras casi cuatro décadas dedicadas a la medicina, una trayectoria marcada por el trabajo en terapia intensiva, la formación de equipos profesionales y su permanente participación en el debate público sobre la salud en Entre Ríos. El especialista fue durante más de 30 años una de las figuras centrales del sistema sanitario en Paraná y se desempeñó en distintos cargos médicos y académicos.
Grieve se recibió médico en 1982 en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Rosario. Luego se especializó en Terapia Intensiva en el Hospital Italiano de Rosario y completó su formación con rotaciones en el Hospital Italiano de Buenos Aires y en el Herman Hospital de Houston, Texas, en Estados Unidos.
Desde 1991 fue jefe del Servicio de Terapia Intensiva del Hospital San Martín de Paraná, además de ocupar el mismo cargo en el Sanatorio La Entrerriana y desempeñarse como director médico del Centro de Atención y Cuidados Especiales (CAICE). A lo largo de su carrera también tuvo participación en organizaciones científicas y académicas vinculadas a la medicina crítica. También fue ministro de Salud de Entre Ríos.
Una carrera dedicada a la terapia intensiva
Durante su carrera, Grieve también desarrolló una intensa actividad institucional. Fue secretario de la filial Entre Ríos y de la Regional Mesopotamia de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva y presidente de la Sociedad Entrerriana de Terapia Intensiva (SETI).
Además, ejerció la docencia universitaria como responsable de la cátedra de Infectología de la extensión universitaria de la Universidad Nacional de Rosario en el Hospital San Martín entre 1990 y 2000. Su actividad académica incluyó la realización de trabajos científicos y publicaciones en revistas nacionales e internacionales.
A lo largo de los años, el médico se convirtió en una voz habitual en temas vinculados al sistema de salud. Durante la pandemia de coronavirus fue uno de los especialistas consultados en forma permanente por Elonce, para explicar la evolución de la enfermedad y la situación de las terapias intensivas.
En ese contexto, Grieve también atravesó la enfermedad. “Fue una pandemia sin igual que atravesó toda la humanidad”, recordó al reflexionar sobre ese período y el impacto que tuvo en los equipos de salud.
La pandemia y la revalorización de la medicina
En su análisis sobre la experiencia de los últimos años, el especialista sostuvo que la pandemia dejó importantes enseñanzas para el sistema sanitario. Según explicó, una de las principales conclusiones fue la necesidad de fortalecer el cuidado de quienes trabajan en la salud.
“Creo que es muy importante aprender a cuidar a los que cuidan. Los que cuidan deben hacer bien su rol de cuidar, pero si no cuidamos a los que cuidan en todos los sentidos, no solamente en la parte de ingresos sino en los medios para trabajar”, afirmó.
Para Grieve, la pandemia también puso en evidencia el valor del trabajo en equipo dentro de los hospitales. “Lo que se revalorizó no es solamente el accionar médico, sino el accionar de los equipos de trabajo. A esos equipos, que son recursos humanos, hay que darles recursos materiales para que puedan desarrollar bien su tarea”, explicó.
Asimismo, consideró que el contexto sanitario obligó a repensar el lugar que ocupa la salud dentro de las prioridades de la sociedad.
La salud como prioridad social
“Uno ha visto distintas sociedades que valorizan la salud de manera diferente”, reflexionó el médico en una entrevista con Elonce. En ese sentido, sostuvo que en la Argentina todavía queda un camino por recorrer para consolidar esa prioridad.
“Cuando se establecen las prioridades en épocas electorales, la salud no aparece como prioridad. En Argentina suele figurar entre el quinto y el décimo lugar, mientras que en muchos países europeos aparece entre los tres primeros objetivos”, señaló.
Para el especialista, el desarrollo de una sociedad requiere fortalecer tres pilares fundamentales: la salud, la educación y la seguridad. “Para poder desarrollarnos tenemos que tener educación, y para poder hacer educación tenemos que tener salud”, afirmó.
En ese marco, destacó especialmente el trabajo realizado por los profesionales de medicina crítica durante la pandemia. “El equipo médico de medicina crítica estuvo en primera línea y sostuvo un compromiso enorme durante toda esta crisis sanitaria”, expresó a Elonce.
Vocación y humanización de la medicina
Al reflexionar sobre su carrera, Grieve subrayó que la medicina exige vocación y compromiso permanente. Según explicó, esos valores fueron parte central de su trayectoria profesional. “Es una profesión que necesita vocación, que necesita entregarse al otro para que el otro esté mejor. Eso es fundamental”, expresó en diálogo con Elonce.
El médico también destacó la importancia de la humanización de la medicina, un enfoque que considera clave para mejorar la atención sanitaria. “Hemos aprendido en el último tiempo que humanizar la medicina es hacer mejor la medicina. El paciente puede recibir mucho mejor su tratamiento científico cuando hay actos humanos que lo acompañan”, sostuvo.
Según explicó, ese proceso implica integrar el conocimiento médico con la cercanía hacia el paciente y su entorno familiar. “No solamente se trata del médico, sino del equipo de trabajo y de la familia que acompaña al paciente”, indicó.
Una vocación que nació en la infancia
Grieve recordó que su vocación médica nació en su infancia, en la localidad entrerriana de San José de Feliciano. Allí su padre era uno de los pocos médicos de la zona. “Mi padre era uno de los cuatro médicos de Feliciano. Yo veía desde chico el accionar de ellos y además tenía el consultorio en casa”, relató.
El contacto temprano con esa realidad marcó profundamente su elección profesional. “Siempre supe que quería hacer lo que mi padre hacía. Siempre tuve esa vocación y nunca pensé en otra cosa”, recordó a Elonce.
Tras finalizar sus estudios universitarios, desarrolló su carrera entre Rosario, Buenos Aires y Estados Unidos antes de radicarse definitivamente en Paraná.
La construcción de equipos médicos
Uno de los aspectos que el especialista considera más importantes de su trayectoria es la formación de equipos de trabajo dentro del sistema de salud. “Cuando llegué a Paraná en 1986 primero hubo que lograr que se reconozca la especialidad y que existan servicios de terapia intensiva. En ese momento no estaban plenamente reconocidos”, recordó.
Con el paso de los años, ese trabajo permitió consolidar equipos interdisciplinarios en los hospitales. “Cuando hablo de equipo hablo desde el personal de higiene, los enfermeros que hacen un trabajo extraordinario y los médicos que trabajamos junto con ellos. Ese trabajo en equipo es lo que nos ayuda a trabajar mejor”, explicó.
Para el profesional, ese proceso fue clave para el desarrollo de la medicina crítica en la provincia.
Un legado en el sistema de salud
La vocación médica también se trasladó a su familia. Dos de sus tres hijos siguieron el mismo camino profesional. Para Grieve, la continuidad generacional en la medicina representa una de las mayores satisfacciones personales de su carrera.
Tras más de tres décadas de actividad profesional, el anuncio de su jubilación marca el cierre de una etapa para uno de los referentes de la medicina crítica en Entre Ríos.
Su trabajo en el Hospital San Martín, en instituciones privadas y en organizaciones científicas dejó una huella significativa en el desarrollo de la terapia intensiva en la región.
A lo largo de su trayectoria, el médico combinó la práctica clínica con la investigación, la docencia y la participación en el debate público sobre la salud. Ese recorrido, que comenzó en su infancia observando el trabajo de su padre en un pequeño pueblo entrerriano, concluye ahora con la decisión de retirarse tras décadas dedicadas a la medicina.