REDACCIÓN ELONCE
El Círculo Médico del Departamento Paraná se incorporó al programa Ecoinsulina, una iniciativa destinada a recolectar las lapiceras de insulina utilizadas y garantizar una gestión responsable de sus componentes reciclables.
La entidad habilitó un punto de recepción en su sede de calle Urquiza 1135. Las personas podrán acercar los dispositivos de lunes a viernes, entre las 8 y las 13.
“Tenemos una urna con una bolsa interna. Los pacientes traen las biromes, las depositan y con eso ya están realizando un aporte”, explicó a Elonce el presidente del Círculo Médico, Eduardo Vesco.
Cómo surgió el programa Ecoinsulina
La iniciativa fue creada por Fabián Tedesco, médico endocrinólogo del Hospital San Martín, y posteriormente se articuló con la Municipalidad de Paraná para ampliar los lugares de recepción.
“El proyecto surgió para resolver el problema de qué hacer con las biromes que usan los pacientes y que después quedan en manos de la gente”, señaló Vesco.
El objetivo es evitar que estos dispositivos sean descartados junto con los residuos domiciliarios. “Se busca gestionarlos de una forma responsable y segura”, remarcó el profesional.
En Paraná se utilizan 500.000 lapiceras por año
Vesco indicó que en la capital entrerriana se emplean aproximadamente 500.000 lapiceras de insulina anualmente, por lo que su recuperación puede generar un importante impacto ambiental.
“La mayoría de sus componentes son plásticos. Ese material se puede reciclar y volver a la comunidad transformado en otros productos”, destacó el presidente de la entidad.
El Círculo Médico se suma al Hospital San Martín y a los centros de salud municipales que ya participan del programa Ecoinsulina. “Nosotros somos los últimos que nos adherimos, pero ya existen otros puntos”, precisó.
Cómo deben entregarse los dispositivos
Las personas deben retirar la aguja antes de colocar la lapicera de insulina en la urna. El recipiente instalado en la sede está destinado exclusivamente a recibir el cuerpo plástico del dispositivo.
“Las agujas se pueden depositar en un recipiente rígido, como una botella que tenga tapa, para evitar que alguien pueda pincharse al entrar en contacto con ellas”, recomendó Vesco.
El médico valoró la incorporación del nuevo punto y consideró que representa “un paso importante que da la ciudad” para recuperar estos materiales. “Es un pequeño gesto, pero significa un gran aporte y compromiso con la ecología”, concluyó.