El ciclón más fuerte en cuatro décadas que afectó a esta parte del país asiático ha acabado con 468.500 hectáreas de cultivos y destruido 37.000 viviendas en la isla de Hainan, la provincia de Cantón y la región autónoma de Guangxi, las tres paradas que realizó el tifón a su paso por el sur del país.
Rammasun se debilitó el domingo y se convirtió en una borrasca tropical cuando recorría la región de Guangxi.
El ciclón trajo vientos de hasta 200 kilómetros por hora y fuertes lluvias a docenas de ciudades chinas. Según los últimos datos recogidos por la prensa estatal, más de 5,57 millones de personas se vieron afectadas.
Rammasun llegó a China tras golpear la mitad norte de Filipinas, donde ha dejado 94 muertos y seis desaparecidos.
También afectó al norte de Vietnam, donde al menos tres personas han muerto y otra está desaparecida a causa de las riadas provocadas por el tifón, que azotó el norte del país.
China sufre frecuentes desastres naturales en los meses estivales debido a las lluvias monzónicas, especialmente en la mitad sur del país.