REDACCIÓN ELONCE
"Los salarios docentes universitarios son los más bajos registrados desde el retorno de la democracia", advirtió la docente universitaria Mónica Sforza, secretaria económica y financiera del Sindicato de Trabajadores Docentes Universitarios de Entre Ríos (SITRADU). En diálogo con Elonce, describió un escenario “alarmante”, marcado por la pérdida sostenida del poder adquisitivo, la falta de paritarias y la amenaza concreta de no iniciar el ciclo lectivo 2026.
Sforza explicó que, pese a décadas de luchas, movilizaciones y reclamos desde 1983, “nunca fue tan duro el golpe salarial como el que se está viviendo desde fines de 2023”. En ese sentido, cuestionó que la ley de financiamiento educativo universitario, aprobada por el Congreso, vetada por el Ejecutivo y luego ratificada por el Parlamento, “no se está implementando”. Además, alertó que el Presupuesto 2026 intentó derogar esa norma, lo que consideró “ilegal y anticonstitucional”.
“No ha habido ninguna mejora salarial real, concreta, que recupere lo que se perdió desde que asumió el gobierno de Javier Milei”, sostuvo. Incluso recordó que, si bien la devaluación del último trimestre de 2023 ya había impactado negativamente, “nunca fue tan profundo el deterioro como ahora”.
Salarios por debajo de la canasta básica
La dirigente sindical brindó ejemplos concretos para dimensionar la situación. “Un cargo testigo, que es Jefe de Trabajos Prácticos con dedicación parcial y 10 años de antigüedad, cobra alrededor de 485.000 pesos en mano”, explicó. Remarcó que quienes recién se inician perciben ingresos aún menores.
Detalló además que las dedicaciones docentes se dividen en simples (10 horas), parciales (20 horas) y exclusivas (40 horas semanales), aunque aclaró que el trabajo universitario excede ampliamente el aula. “Hay investigación, extensión, preparación, estudio y concursos permanentes. Sin embargo, la mayoría no tiene dedicaciones exclusivas y debe sumar cargos en distintos niveles educativos para sobrevivir”, señaló.
Según Sforza, esta sobrecarga laboral no alcanza para cubrir la canasta básica, menos aún en contextos donde se debe afrontar el pago de alquiler. “Es un trabajo intelectual que requiere mucha formación y actualización, pero los salarios son paupérrimos”, afirmó.
Renuncias masivas y deserción
La crisis salarial ya tiene consecuencias visibles. De acuerdo a datos del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), durante la actual gestión nacional renunciaron alrededor de 10.000 docentes universitarios en todo el país. “Son personas que deciden irse, migrar o buscar otro trabajo porque no se puede vivir con estos salarios”, explicó.
Sforza advirtió que solo quienes tienen máxima antigüedad y dedicación exclusiva logran una situación relativamente estable, mientras que el resto queda muy por debajo de los ingresos necesarios para una vida digna.
Riesgo de no inicio del ciclo lectivo
Consultada sobre el inicio del ciclo lectivo 2026, la dirigente fue contundente: “La perspectiva es el no inicio de clases”. Indicó que así lo resolvió el último congreso de la Conadu Histórica, organización a la que pertenece SITRADU. La medida se adoptaría si no hay mejoras salariales reales ni convocatoria a paritarias.
“El gobierno otorga aumentos del 1, 1,5 o 1,8%, siempre por debajo de la inflación, y ni siquiera convoca al ámbito legal que es la paritaria”, denunció, y calificó esa actitud como “ilegal, autoritaria y antidemocrática”.
Finalmente, anticipó que el gremio evalúa profundizar las medidas de fuerza y articular acciones con otros sindicatos estatales y centrales obreras. “Nuestra perspectiva es no iniciar las clases y exigir a la CGT que declare una huelga general que enfrente el modelo del gobierno nacional, que cada vez demuestra que no le importan los sectores desprotegidos, vulnerables y desposeídos”, concluyó.