Detuvieron al jefe de la barra brava del Club Coronel Aguirre de Villa Gobernador Gálvez por extorsión al presidente de la entidad Diego Lavezzi, hermano del jugador de la Selección nacional Ezequiel “Pocho” Lavezzi.
Fue tras diez allanamientos en esa ciudad y en la Unidad Penitenciaria de Piñero en los cuales quedaron a disposición de la justicia cuatro personas, entre ellas Milton T., de 43 años, sindicado como líder de la barra de Coronel Aguirre. Las otras personas que fueron aprehendidas fueron Gastón Nicolás G., de 28 años, Damián Ezequiel O., de 31 años, y Gastón Ezequiel P. de 33 años.
Además de los cuatro sospechosos, la Policía secuestró una pistola Bersa calibre 9mm y una pistola doble cañón calibre 32, 69 balas, 21 teléfonos celulares, dos pendrive, dos tarjetas de memoria, dos motos, tres plantas de marihuana y 1.231.500 de pesos en efectivo. En tanto, en Piñero, el Servicio Penitenciario secuestró un reloj inteligente oculto en el colchón de un interno, publicó La Capital.
En declaraciones a LT8, el secretario de Seguridad Pública de Santa Fe, Omar Pereira explicó que “la investigación nació tras la denuncia que realizó Lavezzi el año pasado. Así comenzó a trabajar Policía de Investigaciones y Fiscalía y esa tarea finalizó ayer con los allanamientos. Es una causa por extorsiones, que es una modalidad delictiva propia de las barras bravas organizadas”.
Cuál era el objetivo de las extorsiones
Pereira indicó que "los aprietes" al presidente del club “tenían que ver con el acceso a explotaciones de ciertas actividades comerciales en el propio estadio y en los alrededores. Las extorsiones fueron escalando con llamadas más violentas a Lavezzi”.
El funcionario explicó que las extorsiones no tenían que ver con pedidos de dinero en efectivo, sino obtener el control de actividades comerciales vinculadas al club “como subalquilar locales que estaban dentro del estadio para la venta de indumentaria y otros productos relacionados con el club”.
Recomiendan hacer la denuncia ante extorsiones
“Las extorsiones se hacían con distintas modalidades. En el entorno delos clubes de fútbol, que tienen muchas particularidades, las relaciones llegan a un punto de confianza y llega un momento en el que se toman esas actitudes como normales, y van escalando en amenazas de todo tipo hasta llegar a esto. Hay todo tipo de amenaza. Todo está en etapa de investigación”, subrayó Pereira.
El secretario de Seguridad instó a los dirigentes del fútbol a que hagan las denuncias en caso de recibir amenazas o extorsiones “para empezar a trabajar con Fiscalía como ocurrió en este caso. Eso sería lo ideal. Ante la sospecha de estar recibiendo una amenaza, hay que presentar la denuncia para empezar a trabajar y llegar a ese resultado”.