REDACCIÓN ELONCE
Martín Hlede, cocinero profesional y creador de “Un tal que cocina”, compartió en La Tarde del Once la historia de su emprendimiento, que comenzó en febrero de 2020 con la publicación de recetas en redes sociales y se transformó en una empresa de panificados con 12 trabajadores. Durante su visita a Elonce, relató sus primeros pasos en la gastronomía, los desafíos que enfrentó y las decisiones que le permitieron ampliar su actividad.
El joven emprendedor explicó que inicialmente buscaba darse a conocer para participar en eventos gastronómicos de Paraná. Sin embargo, la llegada de la pandemia modificó sus planes y abrió nuevas oportunidades para compartir sus conocimientos a través de Instagram.
“Un tal que cocina empieza en febrero de 2020 con la idea de mostrar un poco lo que yo sé hacer, lo que hago en la cocina. Ya habían arrancado los eventos de Paraná Come y yo consideraba que para llegar a un evento de esos tenía que darme a conocer”, recordó.
Cómo nació “Un tal que cocina”
Hlede explicó que el nombre surgió de su intención de construir una identidad que fuera más allá de su nombre personal. Su objetivo inicial no era desarrollar una empresa de panificados, sino generar contenido gastronómico y ampliar sus oportunidades laborales.
“Quería tener un nombre, una marca, que no fuera simplemente Martín Hlede. La idea era empezar a hacer recetas para que la gente viera lo que yo cocinaba”, señaló.
Antes de iniciar el proyecto, ya había trabajado como chef privado en cumpleaños y reuniones familiares. Además, en 2019 había puesto en marcha un pequeño negocio de pizzas y empanadas, mientras estudiaba gastronomía en el Instituto Gastronómico Argentino (IGA).
Aquella primera experiencia comercial duró apenas cuatro meses, pero le dejó enseñanzas que posteriormente aplicó a sus nuevos proyectos.
“Me fue mal, pero aprendí muchísimo con eso. Siempre destaco que hay que empezar y hacer”, reflexionó.
Una pasión que comenzó durante la infancia
Durante la entrevista, el cocinero recordó que su interés por la gastronomía apareció cuando era pequeño. En su familia, tanto su madre como su padre cocinaban habitualmente y la preparación de alimentos formaba parte de la vida cotidiana.
“En mi casa siempre se cocinó. Mi mamá y mi papá cocinaron toda la vida. Siempre estuve cerca de la gastronomía desde chiquito”, relató.
Incluso recordó que a los cinco o seis años asistía a talleres infantiles de cocina. Entre risas, contó que llegó a ser apartado de algunas clases por su comportamiento, hasta que comenzó a concurrir en un horario diferente al de su hermana.
Con el paso del tiempo, también descubrió una conexión familiar con la panificación. “Me enteré de grande que la familia de mi abuelo materno tenía una panadería. Fue como una conexión que encontramos”, expresó.
Aunque inicialmente estudió Ingeniería Civil y luego Contador Público, finalmente decidió dedicarse a la actividad que siempre le había interesado.
El pan de papa que cambió el rumbo del emprendimiento
El crecimiento de “Un tal que cocina” estuvo relacionado con la difusión de recetas durante el aislamiento por la pandemia, cuando muchas personas comenzaron a cocinar en sus hogares.
“Cuando empezó la pandemia, a mí me favoreció porque mucha gente estaba en su casa y cocinaba. Entonces eso ayudó a que creciera la página”, explicó.
Posteriormente, una conversación con Beto Maochini lo impulsó a explorar la elaboración de panificados. Hlede también destacó el acompañamiento de Silvio, de Animal Carnívoro, quien colaboró en el desarrollo de su primer producto comercial.
“Silvio me ayudó muchísimo a desarrollar mi primer producto, que fue pan de papa. Es una persona que, sin conocerme y sin esperar nada a cambio, me dio una mano enorme”, destacó.
A partir de esa experiencia, el emprendimiento comenzó a incorporar nuevos productos y amplió progresivamente su presencia comercial.
Una empresa que llegó a Entre Ríos y Santa Fe
Actualmente, “Un tal que cocina” cuenta con una línea de seis productos de panificación destinados a la venta en supermercados, kioscos, drugstores y otros comercios.
La firma también abastece a establecimientos gastronómicos y dispone de una red de distribución que alcanza distintos puntos de Entre Ríos y Santa Fe.
Entre sus elaboraciones se encuentran panes para hamburguesas, opciones destinadas a preparaciones con carnes desmenuzadas y productos con queso.
“Hoy tenemos seis productos que trabajamos como línea para góndola. Estamos en supermercados, kioscos, almacenes y también tenemos venta mayorista para gastronómicos”, detalló.
Los consumidores también pueden conocer sus elaboraciones y consultar por los puntos de venta a través de Instagram, donde el emprendimiento se identifica como @1talquecocina.
De cinco trabajadores a un equipo de 12 personas
Uno de los aspectos que Hlede destacó durante su participación en Elonce fue el crecimiento del equipo de trabajo.
El cocinero explicó que la empresa duplicó su cantidad de empleados durante el último año y que actualmente continúa invirtiendo en maquinaria, infraestructura y logística.
“Hace un año éramos cinco o seis personas y hoy somos el doble. Seguimos creciendo, invirtiendo en maquinaria, en estructura y en logística”, señaló.
Sin embargo, remarcó que el desarrollo comercial también implicó asumir mayores responsabilidades como empleador.
“Yo soy la cara visible y el creador de Un tal que cocina, pero nada de lo que sucede hoy sucedería si no estuvieran ellos. Hay un equipo que es sumamente importante y cada aporte que hacen a la marca es importante”, afirmó.
Además, aseguró que procura mantener un vínculo cercano con sus trabajadores y participar de las decisiones vinculadas con el funcionamiento cotidiano del emprendimiento.
“Me pone muy contento poder dar trabajo, pero también es una responsabilidad muy grande. Trato de estar siempre al tanto de todos”, expresó.
La importancia de compartir experiencias entre emprendedores
Hlede también se refirió al acompañamiento que recibió de otros comerciantes y gastronómicos durante sus primeros años.
En ese sentido, consideró que compartir conocimientos y experiencias puede contribuir al desarrollo de nuevos emprendimientos.
“Hoy tengo muchos colegas con los que charlo y compartimos problemáticas. Uno cuenta cómo resolvió determinada situación y eso está buenísimo. El sol sale para todos”, sostuvo.
El cocinero recordó que recientemente participó como expositor en una charla para jóvenes emprendedores y empresarios de Paraná, donde compartió su experiencia y respondió consultas.
“Siempre estoy a disposición para colaborar en lo que pueda, dar algún consejo, porque me acuerdo de mis principios y de toda la gente que, sin conocerme, me dio una mano”, manifestó.
“Hay que animarse a hacer y probar”
Sobre el final de la entrevista, Hlede dejó un mensaje para quienes tienen una idea de negocio, pero todavía no se animaron a concretarla.
“Me gusta mucho decir que hay que hacer. Por ahí uno espera el momento perfecto. Yo arranqué con Un tal que cocina porque quería llegar a un evento y después fue mutando hasta convertirse en lo que es hoy”, reflexionó.
El emprendedor reconoció que el crecimiento de la empresa también modificó su relación con las redes sociales, ya que durante un tiempo debió reducir la publicación de recetas para concentrarse en la producción y la administración.
Actualmente, con un equipo de trabajo consolidado, manifestó su intención de retomar esa faceta y desarrollar también su marca personal.
“Yo creo que es cuestión de arriesgarse. Hoy seguimos tomando riesgos, seguimos apostando y sumando gente al equipo. No hay que dejar nunca de hacer, hay que animarse a probar”, afirmó.
Finalmente, destacó que los errores y las experiencias que no resultaron como esperaba también fueron fundamentales para su crecimiento.
“Hay que tener un poco de paciencia y atreverse. A mí me pasó con mi primer emprendimiento, que no funcionó, pero aprendí muchísimo”, concluyó en La Tarde del Once.