Economía Análisis económico y social

Crisis socioeconómica: Gabás alertó por caída del consumo, empleo y actividad

El contador y economista Álvaro Gabás analizó el escenario económico actual y sostuvo que la crisis socioeconómica se profundizó en los últimos años. Advirtió sobre el cierre de comercios, la pérdida del poder adquisitivo, la caída de la construcción y la falta de un proyecto de desarrollo.

22 de Junio de 2026
Álvaro Gabás. (Elonce).

REDACCIÓN ELONCE

La crisis socioeconómica en Argentina se profundizó en los últimos años y genera consecuencias cada vez más visibles en el empleo, el consumo y la actividad productiva. Así lo sostuvo el economista y contador Álvaro Gabás, quien analizó el escenario actual y advirtió sobre el deterioro de distintos indicadores económicos que impactan directamente en la vida cotidiana de la población.

 

Durante una entrevista con Elonce, el especialista consideró que la situación actual no responde únicamente a factores internacionales, sino que también está vinculada con decisiones de política económica implementadas en el país. Según explicó, diversos sectores productivos atraviesan dificultades que se reflejan en el cierre de empresas, la reducción de puestos de trabajo y la caída de la demanda interna.

“Hay una crisis socioeconómica en Argentina. Esto es evidente, elocuente. Viene desde hace muchos años, pero se ha profundizado y acentuado en estos últimos dos años”, afirmó Gabás al describir el contexto que atraviesa el país.

 

Construcción e industria, entre los sectores más golpeados

 

Uno de los rubros que, según el economista, evidencia con mayor claridad el deterioro económico es la construcción. En ese sentido, señaló que la paralización de la obra pública y la desaceleración de proyectos privados provocaron una fuerte retracción de la actividad.

 

“Desde que asumió Milei, por ejemplo, en el sector de la construcción se han despedido 75.000 trabajadores”, indicó. Además, remarcó que la actividad registró una caída cercana al 20%, niveles que comparó con los observados durante la pandemia de coronavirus.

 

Para Gabás, el problema trasciende al sector específico porque la construcción tiene un fuerte efecto multiplicador sobre otras actividades económicas. “Cuando se paraliza una obra pública se rompe la cadena. No solamente mueve al que trabaja en la construcción, sino también a los corralones, proveedores y comercios vinculados”, explicó.

 

El impacto sobre las pymes y los comercios

 

El economista también se refirió a la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, uno de los sectores más sensibles frente a la retracción del consumo.

 

Según describió, la caída del poder adquisitivo de trabajadores públicos y privados generó un círculo económico negativo que afecta directamente a los comercios. “Hoy es evidente que uno va al centro y encuentra locales cerrados. Hay más de 100 locales cerrados en el centro de Paraná”, sostuvo.

 

La situación, agregó, no es exclusiva de la capital entrerriana. “No solamente ocurre en Paraná. Es un fenómeno nacional porque hay una caída estrepitosa del consumo interno”, manifestó a Elonce.

 

Gabás explicó que el menor nivel de ventas repercute directamente sobre la sostenibilidad de los negocios. Menos ingresos implican menos contrataciones, menos inversión y una menor capacidad para afrontar costos operativos e impositivos.

 

El consumo y el deterioro del salario

 

Otro de los puntos centrales de su análisis estuvo vinculado con la pérdida del poder de compra de los salarios. El especialista consideró que los aumentos salariales no logran acompañar el ritmo de la inflación y que ello repercute de manera inmediata en el mercado interno.

 

“Las paritarias, tanto públicas como privadas, no están siendo homologadas en los términos que reclaman los trabajadores. Los aumentos están por debajo de la inflación y eso significa perder capacidad de compra todos los meses”, afirmó.

 

A su criterio, la recuperación económica debería apoyarse en una mejora de los ingresos de los trabajadores. “Lo que tenemos que lograr es fortalecer el mercado interno. Necesitamos mayor poder adquisitivo en los trabajadores y eso tiene que ver con políticas públicas”, señaló.

 

En ese contexto, recordó que las ventas por el Día del Padre volvieron a registrar números negativos. “Es el cuarto año consecutivo de caída de ventas para esta fecha, algo que refleja claramente las dificultades que atraviesa el consumo”, remarcó.

 

Importaciones y cambio de hábitos de compra

 

Gabás también analizó el crecimiento de las compras realizadas a través de plataformas internacionales y el impacto que ello genera sobre el comercio local. “Hoy los argentinos comparan precios y existe una importación masiva mediante aplicaciones que permiten adquirir bienes y servicios desde cualquier lugar del mundo”, explicó.

 

Aunque reconoció que se trata de una modalidad que llegó para quedarse, consideró que la economía nacional necesita mecanismos que permitan fortalecer la producción y el consumo internos.

 

Según señaló, el problema no radica únicamente en la competencia externa, sino también en las dificultades que enfrentan los consumidores para acceder a productos nacionales debido a la pérdida de ingresos reales. “Las pymes tampoco están vendiendo. Hay una competencia muy fuerte entre el mercado interno y el internacional y eso termina afectando a la industria nacional”, sostuvo en diálogo con el programa Quién Dice Qué.

 

Un modelo económico que prioriza la renta financiera

 

En otro tramo de la entrevista, Gabás cuestionó la orientación del actual modelo económico y aseguró que existen incentivos más favorables para las inversiones financieras que para la producción. “Hoy conviene invertir en el sector financiero antes que en la economía real. Eso genera un cambio de modelo económico que Argentina ya vivió”, expresó.

 

El economista comparó algunas de las políticas actuales con las implementadas durante la década de 1990 y señaló que existen similitudes en determinadas variables económicas. “Las políticas son muy similares y el fenómeno que estamos observando también tiene características parecidas”, indicó.

 

A su entender, esta situación desalienta la inversión productiva y limita la generación de empleo genuino, especialmente en actividades intensivas en mano de obra como la construcción, la industria textil y la metalmecánica.

 

Sectores que muestran mejores resultados

 

A pesar del panorama crítico que describió, Gabás reconoció que algunos sectores de la economía mantienen niveles de actividad positivos.

Entre ellos mencionó a la energía, la minería, el petróleo, el gas, la ganadería y otras actividades vinculadas al sector primario. “El sector primario funciona relativamente bien. Energía, minería, petróleo, gas y ganadería muestran buenos indicadores”, afirmó.

 

Sin embargo, advirtió que esas actividades no tienen la capacidad suficiente para absorber la mano de obra desplazada de otros sectores. “No son actividades intensivas en empleo. El fenómeno actual es que hay más desocupación, pérdida de puestos de trabajo, aumento de la pobreza y de la indigencia”, sostuvo a Elonce.

 

Por ese motivo, consideró que el crecimiento de determinados sectores no alcanza para revertir el deterioro general de la economía.

 

Educación, universidades y desarrollo

 

Otro de los aspectos que preocupan al economista es la situación del sistema educativo y científico. Gabás cuestionó la reducción de recursos destinados a universidades públicas, investigación e infraestructura educativa. “No hubo inversión en investigación y desarrollo, no hubo inversión suficiente en infraestructura ni en salarios. Estamos hablando de una pérdida importante del salario real universitario”, afirmó.

 

Asimismo, destacó la importancia estratégica de la educación superior para el desarrollo del país. “Soy graduado de una universidad pública y la defiendo a rajatabla. No podemos pensar en trabajo calificado si dejamos de invertir en educación”, señaló.

 

El especialista consideró que la formación profesional y el desarrollo científico resultan fundamentales para construir una economía más competitiva y generar oportunidades laborales de calidad.

 

La ausencia de un proyecto de largo plazo

 

Más allá de las variables económicas coyunturales, Gabás sostuvo que uno de los principales problemas del país es la falta de una estrategia de desarrollo sostenida en el tiempo. “Yo no veo un proyecto de país a nivel nacional ni provincial”, afirmó.

 

Según explicó, las administraciones públicas se encuentran concentradas en resolver urgencias inmediatas, pero sin una planificación integral orientada hacia el futuro. “Se está administrando la coyuntura. Se pagan salarios y se atienden las necesidades del momento, pero no aparece una estrategia clara que marque hacia dónde va Argentina”, manifestó.

 

A su entender, la falta de previsibilidad dificulta las inversiones y limita la posibilidad de construir consensos para impulsar políticas de crecimiento sostenidas.

 

El desafío de los municipios

 

En el tramo final de la entrevista con Elonce, el economista analizó el rol de los gobiernos locales en un contexto de caída de la actividad económica y reducción de recursos.

 

Gabás explicó que los municipios enfrentan el desafío de sostener servicios esenciales mientras registran menores niveles de recaudación y una disminución de los fondos provenientes de la coparticipación. “Los intendentes tienen que concentrarse en garantizar los servicios básicos, fortalecer la gestión y buscar el equilibrio fiscal”, sostuvo.

 

También destacó la importancia de evitar el endeudamiento excesivo y administrar con prudencia los recursos disponibles. “Los municipios entrerrianos, en general, tienen niveles de endeudamiento relativamente bajos. Eso es una fortaleza que debe preservarse”, afirmó a Elonce.

 

Finalmente, consideró que la prioridad de las administraciones locales debe ser mantener el funcionamiento de los servicios públicos y acompañar a los sectores más afectados por la crisis económica, mientras el país busca una salida a un escenario que, según advirtió, continúa mostrando señales de deterioro en el empleo, el consumo y la producción.

El economista Álvaro Gabas analiza el impacto de la crisis
Consumo Comercio actividades empleo puestos de trabajo